Banca de Empresas
Fuerte mejora en captación y comisiones, y riesgos contenidos
El negocio de Banca de Empresas cerró un año más con resultados muy satisfactorios. El beneficio antes de impuestos fue de 850 millones de euros, lo que representa un incremento del 0,4%. El margen bruto del área también creció de forma significativa (+2%). En lo que se refiere a la inversión, el crecimiento fue del 7%, lo que permitió incrementar la cuota de negocio hasta el 6,4%, dos décimas más que en el ejercicio precedente. Los resultados fueron especialmente positivos en el caso de los ingresos por comisiones (+9%) y en la captación de clientes (+19%). Para completar el tono favorable del ejercicio, los riesgos se mantuvieron muy contenidos, sin que aparezcan signos de deterioro en la tasa de morosidad, pese a que la subida de los tipos de interés podía afectar a la capacidad de pago de los clientes. Tampoco se percibieron apenas impactos derivados de las incertidumbres y riesgos geopolíticos que se acumularon durante el ejercicio (enquistamiento de las guerras en Ucrania y Oriente Próximo y movimientos políticos en EEUU, Alemania y Francia), que los mercados parecen haber normalizado.
Por otra parte, la actividad asociada a los fondos europeos Next Generation creció a ritmos muy altos. Las operaciones firmadas alcanzaron los 690 millones de euros, un 78% más que en 2023, lo cual denota importantes progresos en el desarrollo del programa.
Líneas de negocio
Por áreas de negocio, la actividad fue especialmente pujante en Banca Corporativa (grandes empresas) y en Banca Internacional.
Banca Corporativa registró un récord en el margen bruto, gracias sobre todo al excelente comportamiento de las comisiones. En esta línea de negocio funcionó especialmente bien una doble estrategia de diferenciación: reforzar la inversión en el sector público y poner énfasis en el asesoramiento especializado (operaciones estructuradas, project finance, etc.).
La actividad fue especialmente pujante en Banca Internacional y en Banca Corporativa (grandes empresas), que registró un récord en el margen bruto.
Banca Internacional, por su parte, tuvo un ejercicio especialmente destacado, con crecimientos muy notables en inversión, ingresos por comisiones y beneficios (aportó el 29% del margen bruto de Banca de Empresas). El programa Supply Chain Finance, lanzado en 2022 y que es una herramienta de alto valor añadido para la gestión y financiación de la cadena de suministro, siguió siendo un elemento diferencial en su actividad. La línea de negocio de Banca Internacional cumplió en 2024 su décimo aniversario. Antes de 2014 la entidad ya contaba con actividad internacional de empresas, pero es a partir de su consideración como línea de negocio prioritaria cuando empieza a tomar forma como uno de los principales motores de Bankinter. El énfasis en la especialización y en la formación de toda la red ha sido clave para el despegue, crecimiento continuo y consolidación de Banca Internacional en los últimos años.
Las áreas de Medianas Empresas y de Pymes tuvieron en 2024 una evolución más moderada, aunque también positiva, con progresos significativos en comisiones y captación de clientes, respectivamente. En el caso de Pymes, el Plan Empresas, un modelo que simplifica la oferta de cuentas y establece una política de comisiones transparente y progresiva, fue un año más un catalizador de la actividad. El 66% de las Pymes y el 86% de los nuevos clientes están vinculados al Plan Empresas, que aporta claridad a su relación con el banco.
El negocio de banca transaccional (pagos, cobros, avales, factoring…) también registró ritmos de crecimiento notables. Banca Partner, por su parte, tuvo un comportamiento sobresaliente en términos de captación (aumentó un 17%, por encima del nivel de la red de oficinas). La evolución de su negocio indica que sigue habiendo oportunidades de crecimiento en el mercado.
Expectativas
Además de por muchos otros factores, como el entorno económico nacional e internacional, las expectativas de crecimiento para 2025 van a estar también influenciadas por el desarrollo de los principios de sostenibilidad (medioambientales, sociales y de gobernanza, o ESG, por sus siglas en inglés). La entrada en vigor de la directiva europea sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD, en inglés), entre otras regulaciones, obliga a las empresas a cambiar procesos y productos, con la consiguiente demanda de financiación. Es de esperar que la tendencia impacte inicialmente en la estrategia de inversión de las grandes compañías y que se vaya filtrando poco a poco al resto de las empresas, incluyendo las de la cadena de suministro, por lo que ocupa una posición prioritaria en la política de gestión comercial de la entidad.