¿Cómo calificaría el ejercicio 2014? ¿Cuáles han sido los hitos de Bankinter?

Sin duda, 2014 ha sido un ejercicio extraordinario. Casi todos los parámetros por los que se mide el éxito de la entidad han resultado muy positivos: los distintos capítulos de ingresos, que han sido los mejores de su historia; la eficiencia, es decir, la capacidad de transformar esos ingresos en resultados de explotación; o las políticas de selección y vigilancia de los riesgos, que convierten a Bankinter en la entidad con menor morosidad del sector bancario, y en el caso de Línea Directa Aseguradora, la compañía con menor índice de siniestralidad en el mundo del seguro del Automóvil.

Como resultado de todo lo anterior, Bankinter ha obtenido en 2014 el mayor beneficio recurrente en sus 50 años de historia. Y son precisamente esos niveles de beneficio los que permiten, con el permiso del regulador, una distribución de dividendos atractiva, que a su vez redunda en que la cotización de la acción se haya revalorizado un 34% respecto al año anterior, tal como ha destacado el Presidente en su carta de esta memoria anual.

Pero además de la visibilidad de los resultados, existen muchos otros factores que no por pasar desapercibidos son menos importantes. Debido a que forman parte de los cimientos, su importancia resulta extraordinaria.

Entre ellos, cabe destacar la profesionalidad y el buen hacer de la plantilla de empleados y colaboradores del Grupo, que con su talento, sus iniciativas, y su trabajo contribuyen día a tras día al éxito de la entidad.

Destacar las inversiones en tecnología, para poder dar a los empleados las mejores herramientas para ser eficientes en su relación con los clientes, y para dar a los clientes las mejores herramientas para operar con el banco de manera online, en modo autoservicio, a cualquier hora y desde cualquier sitio, sin exigir presencia física en nuestras oficinas.

Subrayar igualmente la elevada solvencia y los desahogados niveles de capital, tal como quedó patente en las pruebas que las autoridades bancarias llevaron a cabo a casi todas las entidades europeas en la segunda mitad de ese mismo año 2014.

En resumen, la calificación del año recientemente cerrado no puede ser más satisfactoria. Bankinter recoge los frutos de una larga trayectoria de buena gestión y responsabilidad en la práctica bancaria, consolidándose como una de las entidades más solventes y con mejores capacidades para afrontar el futuro.

Los hitos más relevantes del ejercicio guardan una estrecha relación con estos puntos recién mencionados. Aun así y a riesgo de ser redundante, merece la pena recalcar:

  • El ”qué”, esto es, los resultados en sí.
  • El “cómo”, es decir, la forma en que se han obtenido, centrados en los distintos servicios financieros dados a los clientes en el mundo bancario y en el mundo asegurador, y mucho menos dependientes de las operaciones financieras, que son siempre más irregulares y difícilmente recurrentes.
  • El “apoyado en qué”, que entronca con el rigor en la selección de riesgos del banco, la calidad de sus activos en balance y la capacidad y talento de sus profesionales.
  • Y finalmente el “para qué”, que tiene que ver con el propósito de ofrecer un justo retorno a la inversión del accionista y una mayor estabilidad y satisfacción en el trabajo para todos los equipos humanos que contribuyen a construir día a día Bankinter y su grupo de empresas. Y, por supuesto, bajo la premisa última de dar un servicio de valor a la sociedad y dar ejemplo de buen hacer.

¿Cuáles han sido las áreas de negocio con un comportamiento más positivo?

Ha sido un año muy positivo para la práctica totalidad de las líneas de negocio, pero por centrar la respuesta cabe resaltar el comportamiento de Banca Privada, Banca de Empresas, y Seguros Personales, estos últimos centrados principalmente en la actividad de Línea Directa Aseguradora. Se trata de tres grandes segmentos que han alcanzado un alto punto de madurez y que constituyen los tres pilares sobre los que se está construyendo el Grupo.

Empezando por el primero, Banca Privada, el patrimonio gestionado se ha incremento en 2014 en un 26%, hasta alcanzar un volumen de 23.100 millones de euros. Y si se habla de sicavs, son ya 383 las sociedades gestionadas por Bankinter. Sólo hay un banco con una cifra de sicavs superior a éste, y la cuota de mercado de la entidad roza el 12%, cuando le debería corresponder más o menos la cuarta parte de esa cifra.

En cuanto al segmento de Empresas, se ha incrementado el saldo neto del crédito empresarial un 6,7%. Quiere esto decir que la queja generalizada de que “no fluye el crédito” no es en absoluto aplicable a Bankinter. Además, se ha consolidado un modelo de relación con los clientes muy cercano y muy rentable, que demuestra la firme voluntad del banco de seguir apoyando al tejido productivo español.

Y Línea Directa, la filial aseguradora de Automóvil y Hogar, ha tenido el mejor margen asegurador del sector del automóvil, un 12,1%, gracias a un ratio de siniestralidad imbatible, de un 68,6%, y un ratio de gastos operacionales de un 19,3%. Este margen, más los ingresos financieros producidos por su bien dotada tesorería, han dado como resultado antes de impuestos 133,9 millones de euros. También el mejor resultado de su historia.

¿Qué cambios traerá el nuevo supervisor bancario europeo?

Soy una incondicional de la unidad europea, porque creo que unidos podemos hacer muchísimo más que separados. Y dentro de la lentitud, a veces exasperante, que se percibe en ese proceso de unión hay, sin embargo, dos hechos trascendentes que, con todos los fallos que se quiera, han dado un enorme impulso al proceso de unidad: el primero es la moneda única, el euro, en 1998, y el segundo es la Unión Bancaria, conseguida en 2014. Ambas iniciativas en el terreno de lo monetario y lo financiero. Es aquí donde los Estados, aunque desgraciadamente no todos, han cedido soberanía. Es deseable que se produzcan otras iniciativas de mayor cesión de soberanía en áreas, por ejemplo, la fiscalidad que nos harían a todos más fuertes.

Dicha esta apreciación general, hay que poner en valor que el nuevo supervisor bancario europeo elimina distinciones. Esas odiosas distinciones que hasta ahora se hacían en los mercados en función de la nacionalidad de los bancos. A partir de ahora, todos los bancos europeos serán medidos bajo los mismos criterios, lo que supondrá una ventaja para Bankinter y para el resto de entidades financieras españolas, que han hecho los deberes para sanear sus balances y reforzar su solvencia y su posición de liquidez. Esta mayor integración en el espacio europeo va a dar a Bankinter más visibilidad y reconocimiento, y sobre todo, lo pone en nivel de igualdad con el resto de bancos europeos, ante los que se puede presentar con la cabeza alta, con los deberes hechos, y sin complejo alguno.

Por supuesto, que el nuevo supervisor implica importantes esfuerzos de adaptación a las nuevas exigencias. Más requerimientos en temas relativos a los niveles de capitalización; en los niveles de información reportada al regulador; en las políticas relativas a la gestión de los riesgos; a la transparencia; a las normas de buen gobierno, etc. Nuevas reglas que aceptamos de buen grado pues son iguales para todos y Bankinter tiene plena capacidad para cumplir con ellas como el que más.

¿Qué expectativas tienen para 2015?

Si el alto número de incertidumbres que se observan en los primeros días de 2015 lo permiten, será un gran año. Están sentadas las bases para ello. La entidad dispone de varias líneas de negocio que están en plena  madurez y seguirán estando en plenitud de fuerzas a lo largo de 2015. Son los ya mencionadas segmentos Banca Privada y Banca de Empresas y la actividad aseguradora de Línea Directa.

A ellas se unen otras dos líneas de negocio que aunque no son nuevas, se han relanzado en 2014 y en las que se están llevando a cabo importantes inversiones para su “reinvención”. Se trata, en primer término, del segmento de Banca Personal, esa banca de rentas medias-altas que, sin llegar a tener las exigencias ni los patrimonios de Banca Privada, requieren una atención especial. Y, en segundo lugar, el segmento de Financiación al Consumo, que ha recibido un nuevo impulso en 2014 con un nuevo equipo de gestión y una nueva estrategia. Ambos negocios empezarán a dar retornos en 2015.

Al mismo tiempo, se están reforzando los segmentos maduros con mayores inversiones.

Por ejemplo, Banca de Empresas se ha reforzado con nuevos productos y servicios dirigidos a las empresas que tienen fuentes de ingresos u operaciones fuera de España; Banca Privada se está reforzando con la oficina de Luxemburgo, a la que también se le está dando un nuevo impulso. Y así sucesivamente.

Pero, como apuntaba unas líneas más arriba, Bankinter no es inmune al entorno exterior, y a la fuerza acompaña y sigue sus avatares. Por ello, es deseable que el sentido común, la inteligencia y la prudencia, pero también la valentía y la determinación, se impongan en las encrucijadas nacionales y europeas que tenemos ante nosotros. Si ello ocurre, tenemos por delante un gran año de éxitos, porque en todo aquello que depende de nosotros mismos no vamos a fallar.

¿Dónde ve a Bankinter y al negocio de la banca dentro de 50 años?

Siempre que he tenido la oportunidad he hecho hincapié en el hecho de que aquellas empresas que, como Bankinter, son capaces de superar sus 50 años de existencia continuada e independiente, tienen muchas posibilidades de convertirse en centenarias. Es por ello que lo que tendremos dentro medio siglo será, en primer lugar, algo obvio: un banco centenario; pero además de centenario, un banco sólido, solvente y del que se tomará ejemplo por la relación que mantiene con sus clientes, por el compromiso y motivación de sus empleados y colaboradores, y por su rigor en el cumplimiento de las normas emitidas por las autoridades regulatorias.

En estos próximos 50 años la dinámica de cambio va a ser mayor, mucho mayor, que la de las cinco décadas precedentes. Pero habrá otras cosas que van a cambiar muy poco, o sencillamente no van a cambiar. Por eso es bueno separar aquellos aspectos que eran válidos hace 50 años, que siguen siendo válidos hoy, y posiblemente seguirán estando vigentes dentro de 50 años, de aquellos otros que van a sufrir cambios vertiginosos.

Entre los que claramente van a cambiar están los medios para llevar a cabo el negocio de intermediación bancaria. La propagación global del conocimiento y de la información no ha hecho más que empezar. Por ello todas las actividades basadas en disponer de un conocimiento o una información singular están abocadas a desaparecer. Todo negocio sustentado en disponer de información privilegiada, en el buen sentido del término, no tendrá apoyo en donde sustentarse.

Por tanto, será una banca de menores márgenes, compensados con mayores volúmenes, y sobre todo, con mayor eficiencia. Será por tanto una banca donde la supervivencia estará basada en ser mucho más eficientes que los competidores.

Será también una banca que deberá aprender a competir con otra serie de actores no necesariamente financieros, que utilizarán sin miramientos su dimensión, su extensión global y su exhaustivo conocimiento de las necesidades del cliente que supera lo meramente financiero, para disputar el negocio financiero a los bancos de toda la vida.

Y entre los factores que no cambiarán, puede anticiparse que la sociedad seguirá precisando capital para impulsar su actividad económica, o sea que la materia prima con la que se opera no va a sufrir variación; que la confianza seguirá siendo la base de las relaciones entre todo cliente y su entidad financiera, y que el riguroso seguimiento a los principios que nunca han dejado de funcionar seguirá siendo imperativo. Será, por tanto, fácil de comprobar que las empresas que dentro de 50 años estén triunfando serán entidades que se mantienen fieles a principios de integridad, de honestidad y de honradez como se mantuvieron 50 años atrás.

¿Cómo calificaría el ejercicio 2014? ¿Cuáles han sido los hitos de Bankinter?

Sin duda, 2014 ha sido un ejercicio extraordinario. Casi todos los parámetros por los que se mide el éxito de la entidad han resultado muy positivos: los distintos capítulos de ingresos, que han sido los mejores de su historia; la eficiencia, es decir, la capacidad de transformar esos ingresos en resultados de explotación; o las políticas de selección y vigilancia de los riesgos, que convierten a Bankinter en la entidad con menor morosidad del sector bancario, y en el caso de Línea Directa Aseguradora, la compañía con menor índice de siniestralidad en el mundo del seguro del Automóvil.

Como resultado de todo lo anterior, Bankinter ha obtenido en 2014 el mayor beneficio recurrente en sus 50 años de historia. Y son precisamente esos niveles de beneficio los que permiten, con el permiso del regulador, una distribución de dividendos atractiva, que a su vez redunda en que la cotización de la acción se haya revalorizado un 34% respecto al año anterior, tal como ha destacado el Presidente en su carta de esta memoria anual.

Pero además de la visibilidad de los resultados, existen muchos otros factores que no por pasar desapercibidos son menos importantes. Debido a que forman parte de los cimientos, su importancia resulta extraordinaria.

Entre ellos, cabe destacar la profesionalidad y el buen hacer de la plantilla de empleados y colaboradores del Grupo, que con su talento, sus iniciativas, y su trabajo contribuyen día a tras día al éxito de la entidad.

Destacar las inversiones en tecnología, para poder dar a los empleados las mejores herramientas para ser eficientes en su relación con los clientes, y para dar a los clientes las mejores herramientas para operar con el banco de manera online, en modo autoservicio, a cualquier hora y desde cualquier sitio, sin exigir presencia física en nuestras oficinas.

Subrayar igualmente la elevada solvencia y los desahogados niveles de capital, tal como quedó patente en las pruebas que las autoridades bancarias llevaron a cabo a casi todas las entidades europeas en la segunda mitad de ese mismo año 2014.

En resumen, la calificación del año recientemente cerrado no puede ser más satisfactoria. Bankinter recoge los frutos de una larga trayectoria de buena gestión y responsabilidad en la práctica bancaria, consolidándose como una de las entidades más solventes y con mejores capacidades para afrontar el futuro.

Los hitos más relevantes del ejercicio guardan una estrecha relación con estos puntos recién mencionados. Aun así y a riesgo de ser redundante, merece la pena recalcar:

  • El ”qué”, esto es, los resultados en sí.
  • El “cómo”, es decir, la forma en que se han obtenido, centrados en los distintos servicios financieros dados a los clientes en el mundo bancario y en el mundo asegurador, y mucho menos dependientes de las operaciones financieras, que son siempre más irregulares y difícilmente recurrentes.
  • El “apoyado en qué”, que entronca con el rigor en la selección de riesgos del banco, la calidad de sus activos en balance y la capacidad y talento de sus profesionales.
  • Y finalmente el “para qué”, que tiene que ver con el propósito de ofrecer un justo retorno a la inversión del accionista y una mayor estabilidad y satisfacción en el trabajo para todos los equipos humanos que contribuyen a construir día a día Bankinter y su grupo de empresas. Y, por supuesto, bajo la premisa última de dar un servicio de valor a la sociedad y dar ejemplo de buen hacer.

¿Cuáles han sido las áreas de negocio con un comportamiento más positivo?

Ha sido un año muy positivo para la práctica totalidad de las líneas de negocio, pero por centrar la respuesta cabe resaltar el comportamiento de Banca Privada, Banca de Empresas, y Seguros Personales, estos últimos centrados principalmente en la actividad de Línea Directa Aseguradora. Se trata de tres grandes segmentos que han alcanzado un alto punto de madurez y que constituyen los tres pilares sobre los que se está construyendo el Grupo.

Empezando por el primero, Banca Privada, el patrimonio gestionado se ha incremento en 2014 en un 26%, hasta alcanzar un volumen de 23.100 millones de euros. Y si se habla de sicavs, son ya 383 las sociedades gestionadas por Bankinter. Sólo hay un banco con una cifra de sicavs superior a éste, y la cuota de mercado de la entidad roza el 12%, cuando le debería corresponder más o menos la cuarta parte de esa cifra.

En cuanto al segmento de Empresas, se ha incrementado el saldo neto del crédito empresarial un 6,7%. Quiere esto decir que la queja generalizada de que “no fluye el crédito” no es en absoluto aplicable a Bankinter. Además, se ha consolidado un modelo de relación con los clientes muy cercano y muy rentable, que demuestra la firme voluntad del banco de seguir apoyando al tejido productivo español.

Y Línea Directa, la filial aseguradora de Automóvil y Hogar, ha tenido el mejor margen asegurador del sector del automóvil, un 12,1%, gracias a un ratio de siniestralidad imbatible, de un 68,6%, y un ratio de gastos operacionales de un 19,3%. Este margen, más los ingresos financieros producidos por su bien dotada tesorería, han dado como resultado antes de impuestos 133,9 millones de euros. También el mejor resultado de su historia.

¿Qué cambios traerá el nuevo supervisor bancario europeo?

Soy una incondicional de la unidad europea, porque creo que unidos podemos hacer muchísimo más que separados. Y dentro de la lentitud, a veces exasperante, que se percibe en ese proceso de unión hay, sin embargo, dos hechos trascendentes que, con todos los fallos que se quiera, han dado un enorme impulso al proceso de unidad: el primero es la moneda única, el euro, en 1998, y el segundo es la Unión Bancaria, conseguida en 2014. Ambas iniciativas en el terreno de lo monetario y lo financiero. Es aquí donde los Estados, aunque desgraciadamente no todos, han cedido soberanía. Es deseable que se produzcan otras iniciativas de mayor cesión de soberanía en áreas, por ejemplo, la fiscalidad que nos harían a todos más fuertes.

Dicha esta apreciación general, hay que poner en valor que el nuevo supervisor bancario europeo elimina distinciones. Esas odiosas distinciones que hasta ahora se hacían en los mercados en función de la nacionalidad de los bancos. A partir de ahora, todos los bancos europeos serán medidos bajo los mismos criterios, lo que supondrá una ventaja para Bankinter y para el resto de entidades financieras españolas, que han hecho los deberes para sanear sus balances y reforzar su solvencia y su posición de liquidez. Esta mayor integración en el espacio europeo va a dar a Bankinter más visibilidad y reconocimiento, y sobre todo, lo pone en nivel de igualdad con el resto de bancos europeos, ante los que se puede presentar con la cabeza alta, con los deberes hechos, y sin complejo alguno.

Por supuesto, que el nuevo supervisor implica importantes esfuerzos de adaptación a las nuevas exigencias. Más requerimientos en temas relativos a los niveles de capitalización; en los niveles de información reportada al regulador; en las políticas relativas a la gestión de los riesgos; a la transparencia; a las normas de buen gobierno, etc. Nuevas reglas que aceptamos de buen grado pues son iguales para todos y Bankinter tiene plena capacidad para cumplir con ellas como el que más.

¿Qué expectativas tienen para 2015?

Si el alto número de incertidumbres que se observan en los primeros días de 2015 lo permiten, será un gran año. Están sentadas las bases para ello. La entidad dispone de varias líneas de negocio que están en plena  madurez y seguirán estando en plenitud de fuerzas a lo largo de 2015. Son los ya mencionadas segmentos Banca Privada y Banca de Empresas y la actividad aseguradora de Línea Directa.

A ellas se unen otras dos líneas de negocio que aunque no son nuevas, se han relanzado en 2014 y en las que se están llevando a cabo importantes inversiones para su “reinvención”. Se trata, en primer término, del segmento de Banca Personal, esa banca de rentas medias-altas que, sin llegar a tener las exigencias ni los patrimonios de Banca Privada, requieren una atención especial. Y, en segundo lugar, el segmento de Financiación al Consumo, que ha recibido un nuevo impulso en 2014 con un nuevo equipo de gestión y una nueva estrategia. Ambos negocios empezarán a dar retornos en 2015.

Al mismo tiempo, se están reforzando los segmentos maduros con mayores inversiones.

Por ejemplo, Banca de Empresas se ha reforzado con nuevos productos y servicios dirigidos a las empresas que tienen fuentes de ingresos u operaciones fuera de España; Banca Privada se está reforzando con la oficina de Luxemburgo, a la que también se le está dando un nuevo impulso. Y así sucesivamente.

Pero, como apuntaba unas líneas más arriba, Bankinter no es inmune al entorno exterior, y a la fuerza acompaña y sigue sus avatares. Por ello, es deseable que el sentido común, la inteligencia y la prudencia, pero también la valentía y la determinación, se impongan en las encrucijadas nacionales y europeas que tenemos ante nosotros. Si ello ocurre, tenemos por delante un gran año de éxitos, porque en todo aquello que depende de nosotros mismos no vamos a fallar.

¿Dónde ve a Bankinter y al negocio de la banca dentro de 50 años?

Siempre que he tenido la oportunidad he hecho hincapié en el hecho de que aquellas empresas que, como Bankinter, son capaces de superar sus 50 años de existencia continuada e independiente, tienen muchas posibilidades de convertirse en centenarias. Es por ello que lo que tendremos dentro medio siglo será, en primer lugar, algo obvio: un banco centenario; pero además de centenario, un banco sólido, solvente y del que se tomará ejemplo por la relación que mantiene con sus clientes, por el compromiso y motivación de sus empleados y colaboradores, y por su rigor en el cumplimiento de las normas emitidas por las autoridades regulatorias.

En estos próximos 50 años la dinámica de cambio va a ser mayor, mucho mayor, que la de las cinco décadas precedentes. Pero habrá otras cosas que van a cambiar muy poco, o sencillamente no van a cambiar. Por eso es bueno separar aquellos aspectos que eran válidos hace 50 años, que siguen siendo válidos hoy, y posiblemente seguirán estando vigentes dentro de 50 años, de aquellos otros que van a sufrir cambios vertiginosos.

Entre los que claramente van a cambiar están los medios para llevar a cabo el negocio de intermediación bancaria. La propagación global del conocimiento y de la información no ha hecho más que empezar. Por ello todas las actividades basadas en disponer de un conocimiento o una información singular están abocadas a desaparecer. Todo negocio sustentado en disponer de información privilegiada, en el buen sentido del término, no tendrá apoyo en donde sustentarse.

Por tanto, será una banca de menores márgenes, compensados con mayores volúmenes, y sobre todo, con mayor eficiencia. Será por tanto una banca donde la supervivencia estará basada en ser mucho más eficientes que los competidores.

Será también una banca que deberá aprender a competir con otra serie de actores no necesariamente financieros, que utilizarán sin miramientos su dimensión, su extensión global y su exhaustivo conocimiento de las necesidades del cliente que supera lo meramente financiero, para disputar el negocio financiero a los bancos de toda la vida.

Y entre los factores que no cambiarán, puede anticiparse que la sociedad seguirá precisando capital para impulsar su actividad económica, o sea que la materia prima con la que se opera no va a sufrir variación; que la confianza seguirá siendo la base de las relaciones entre todo cliente y su entidad financiera, y que el riguroso seguimiento a los principios que nunca han dejado de funcionar seguirá siendo imperativo. Será, por tanto, fácil de comprobar que las empresas que dentro de 50 años estén triunfando serán entidades que se mantienen fieles a principios de integridad, de honestidad y de honradez como se mantuvieron 50 años atrás.