Gestión del Riesgo
En 2025, Bankinter mantuvo una gestión del riesgo prudente y disciplinada, alineada con su Marco de Apetito al Riesgo, en un entorno global complejo. Esta gestión permitió combinar crecimiento orgánico y rentabilidad, preservando un perfil de riesgo moderado y la estabilidad financiera del Grupo.
El modelo de gestión de riesgos, cuya supervisión última corresponde al Consejo de Administración, está alineado con los estándares regulatorios y las mejores prácticas internacionales. Su aplicación continuada ha demostrado ser eficaz para anticipar y gestionar los principales riesgos a los que se enfrenta la entidad:
Riesgo de crédito
Se mantuvo una elevada calidad de activos, con crecimiento del crédito y mejora de los indicadores. La morosidad se redujo hasta el 1,94%, por debajo de la media del sector. También descendieron el riesgo en vigilancia especial y el riesgo dudoso, y se redujeron tanto las provisiones como los activos adjudicados.
Riesgos estructurales y de mercado
El riesgo de tipo de interés se gestionó de forma activa, con una sensibilidad del margen financiero de +2,5% ante subidas y -3,6% ante bajadas de +/-100 puntos básicos, y un impacto limitado en el valor económico (+0,5% / -1,4% de los recursos propios). La posición de liquidez fue muy holgada, con una ratio LCR del 181,16% y recursos de clientes superiores a la inversión (ratio del 105,5%). El riesgo de mercado permaneció contenido, con límites de VaR estables y una exposición reducida.
Riesgos tecnológicos
La Seguridad Digital continúa siendo un pilar estratégico para mitigar los riesgos tecnológicos, garantizar la estabilidad operativa y preservar la confianza de los clientes. En 2025, destacó la positiva evolución del modelo de Bankinter, que ha reforzado las capacidades de prevención y respuesta frente al fraude tecnológico.
Evolución positiva del modelo antifraude de Bankinter frente a este riesgo tecnológico:
• Reducción del 16% vs 2024 en la exposición a fraudes tecnológicos y en tarjetas.
• El ratio de fraude evitado aumentó un 6%, tanto para fraude tecnológico como para estafas.
• Refuerzo de campañas de concienciación y alertas digitales ante el aumento de estafas tradicionales y comerciales.
• Fortalecimiento del Servicio de Atención al Fraude (SAF), operativo 24 horas los 7 días de la semana.
Riesgo operacional
Se aplicó un modelo de gestión preventivo y descentralizado, adaptado al nuevo marco regulatorio europeo desde 2025, con revisión periódica de los principales riesgos, participación en foros sectoriales y uso de seguros como elemento complementario de mitigación.
Riesgo reputacional
La gestión se basó en la prevención y el control proactivo, apoyada en la medición continua de la percepción de las partes interesadas, la escucha activa del entorno, la evaluación previa de impactos reputacionales, mapas de riesgos actualizados –incluyendo los derivados de factores climáticos y ambientales- y protocolos de gestión de crisis, reforzando la confianza y la sostenibilidad del negocio.