Banca de Empresas
Banca de Empresas refuerza su posición competitiva y gana cuota de mercado en inversión crediticia hasta el 6,6% en un entorno exigente
Registró un buen comportamiento en 2025 apoyada en el dinamismo comercial, el crecimiento de la inversión y una estrategia centrada en la especialización, la relación a largo plazo con clientes y una gestión disciplinada del riesgo y los precios. Este enfoque se tradujo en un crecimiento superior al del sector en un entorno de bajada de tipos de interés. El beneficio antes de impuestos (BAI) se situó en 760 millones de euros y el margen bruto fue de 1.117 millones de euros.
La actividad crediticia se intensificó, con un aumento de la nueva producción crediticia en torno al 7% en los tres segmentos: Banca Corporativa y, en mayor medida, Medianas Empresas y Pymes. Este mayor volumen de actividad contribuyó a compensar parcialmente el impacto de la caída de los tipos de interés sobre el margen. La cartera de inversión crediticia cerró el ejercicio en 33.184 millones de euros (+6%), reforzando la cuota de mercado hasta el 6,6%. La calidad crediticia se mantuvo en niveles muy controlados y el favorable comportamiento de la economía española apoyó que las empresas siguieran invirtiendo.
Las distintas líneas de negocio mantuvieron una evolución positiva y equilibrada. Banca Corporativa fue una de las principales palancas de crecimiento por volumen, apoyada en operaciones de mayor tamaño y en el asesoramiento especializado en financiación estructurada, sindicada, infraestructuras y mercados de capitales. Banca Internacional destacó de nuevo, con un incremento de la inversión cercano al 12% y una cartera superior a 11.000 millones de euros, favorecida por soluciones de Supply Chain Finance y grandes proyectos internacionales respaldados por ECAs.
Por su parte, Medianas Empresas y Pymes registraron aumentos a doble dígito en nueva producción crediticia, reflejo del refuerzo de la propuesta de valor y del buen desempeño de productos transaccionales y de vinculación, especialmente el Plan Empresa Cero en pymes. El negocio transaccional consolidó su papel como fuente clave de ingresos recurrentes, mientras que la banca de inversión mantuvo un comportamiento sólido en el asesoramiento en operaciones corporativas y en emisiones en los mercados de capitales.
Internacionalización, sostenibilidad y transformación: La actividad internacional mantuvo un crecimiento orgánico robusto, gracias a una mayor coordinación entre geografías y al dinamismo de los clientes, compensando el impacto negativo del efecto divisa. En paralelo, avanzaron con fuerza la financiación sostenible —con especial foco en pymes y medianas empresas— y la transformación digital, impulsando la eficiencia operativa y comercial mediante nuevas soluciones digitales y el uso de inteligencia artificial.