Entrevista a la Consejera delegada
En 2025 Bankinter se consolida como un banco más fuerte, más digital y mejor preparado para competir en Europa.
¿Cómo describiría el contexto económico en el que Bankinter ha desarrollado su actividad en 2025?
2025 ha sido un año especialmente complejo. La economía europea ha atravesado episodios de volatilidad financiera, tensiones comerciales entre bloques y ajustes monetarios tras un ciclo prolongado de subidas de tipos. En ese contexto, España, Portugal e Irlanda —los mercados en los que estamos presentes— han mostrado una resiliencia superior a la prevista, apoyada por el consumo, las exportaciones y un mercado laboral estable.
Para el sector bancario, el entorno ha exigido gestionar márgenes más ajustados, un coste del pasivo todavía exigente y una competencia intensa en productos de activo. Para Bankinter, ese escenario no ha sido un freno: ha sido una prueba de solidez que nos ha permitido reafirmar nuestro modelo, precisamente porque estamos preparados para competir con disciplina y con foco en el cliente.
En 2025 Bankinter celebró su 60º aniversario logrando unos resultados históricos, que incluyen un beneficio superior a 1.000 millones de euros. ¿Cuál ha sido la clave de un ejercicio tan excepcional?
Lo primero que subrayaría es que los resultados de 2025 no son fruto de un solo factor, sino de una suma de decisiones consistentes durante los últimos años. El beneficio neto ha superado por primera vez los 1.000 millones de euros, y lo ha hecho de forma totalmente orgánica, sin operaciones extraordinarias.
Es cierto que el margen de intereses ha recogido el efecto negativo de la evolución de los tipos, pero lo hemos compensado con creces gracias al crecimiento en la cartera de crédito y, sobre todo, a más actividad en negocios de mayor aportación de valor para el cliente, como la gestión de activos, el negocio transaccional o la renta variable. Eso se refleja claramente en el margen bruto, que creció un 5% frente a 2024, hasta 3.047 millones de euros, evidenciando el buen pulso de la actividad y la diversificación de ingresos.
Y cuando uno mira el conjunto de métricas, el mensaje es coherente: rentabilidad en niveles históricos, fortaleza de capital y eficiencia de referencia, incluso después de intensificar inversiones en tecnología, talento e innovación, y todo ello con una morosidad contenida. En concreto, hablamos de un ROE del 18,9% y un ROTE del 20%; una ratio CET1 del 12,7%, muy por encima de los requerimientos regulatorios; una eficiencia del 36,1%, en puestos de liderazgo sectorial; y una morosidad del 1,94%.
También ha sido un año clave en términos estratégicos. ¿Qué hitos destacaría?
Destacaría tres grandes hitos que, en conjunto, marcan un punto de inflexión para el Grupo.
En primer lugar, la consolidación de un modelo cada vez más diversificado, tanto por tipología de negocio como geográficamente. En nuestra presencia internacional, nuestras filiales fuera de España han pasado de suponer el 10% del margen bruto en 2020 a alrededor del 16% actualmente, y aspiramos a que alcancen el 20% en un plazo de tres a cinco años. En esa línea, el beneficio antes de impuestos de Bankinter Portugal se ha incrementado en un 7%, hasta 210 millones, y en Irlanda en un 13%, hasta 46 millones. Es una evolución que ratifica que nuestro modelo es replicable en economías de nuestro entorno.
Además, en ambos países estamos desplegando proyectos que alimentan nuestras perspectivas de crecimiento a medio plazo: en Portugal, inversiones tecnológicas para mejorar la experiencia de cliente y una alianza con Universo que ya está generando resultados; y en Irlanda, la creación de Bankinter Irlanda ha ampliado el perímetro de productos y servicios, más allá del consumo y de las hipotecas, donde hemos construido una cartera de hipotecas cercana a los 4.000 millones de euros, equivalente a un 7% de cuota de mercado, que se complementa con otros alrededor de 1.000 millones en préstamos al consumo.
El segundo hito es la integración completa de EVO Banco, nuestro primer proceso de absorción total de una entidad, y la creación paralela de la Organización Digital, que se ha convertido en motor de captación y punta de lanza en productos innovadores. Ha sido un proyecto de enorme complejidad técnica y organizativa, que ha supuesto la entrada en Bankinter de centenares de miles de clientes procedentes de EVO Banco desde el verano.
Y el tercer hito, que mira especialmente al futuro, es la creación de la Dirección General de Consumo, Pagos y Nuevos Negocios. Este paso refuerza nuestro posicionamiento en un ámbito en plena transformación y nos permitirá integrar estas actividades, acelerar la innovación en pagos e impulsar proyectos vinculados al euro digital, stablecoins y otros instrumentos emergentes.
También han salido ustedes muy bien parados de los tests de estrés que en el mes de agosto realizaron la Autoridad Bancaria Europea y el BCE a los bancos del continente…
Creo que estos ejercicios periódicos son especialmente valiosos porque aportan datos objetivos y comparables y elevan el estándar de transparencia que merecen clientes, inversores y la sociedad.
Para nosotros, los resultados han sido otro gran hito: nos avalan, una vez más, como el banco cotizado más resistente de España y de la zona euro ante un escenario macroeconómico muy adverso como el planteado en el ejercicio a las grandes entidades financieras europeas. Y eso no es solo un dato técnico: es una garantía que consolida a Bankinter como referente de solidez, solvencia del balance y gestión responsable, y refuerza la confianza del mercado.
La innovación y la inteligencia artificial han sido protagonistas este año. ¿Qué iniciativas han tenido mayor impacto?
Bankinter se ha caracterizado desde siempre por ser una entidad puntera en la aplicación eficiente de la tecnología al negocio y al servicio de los clientes. Y este año ha sido decisivo en el despliegue de inteligencia artificial generativa dentro del banco.
Hemos incorporado inteligencia artificial a la automatización de procesos, a la gestión de la información y al asesoramiento personalizado. En la práctica, esto nos permite anticipar necesidades, mejorar la eficiencia y liberar a nuestros equipos de tareas de menor valor añadido, reforzando así nuestra capacidad para ofrecer un servicio más cercano y especializado.
En 2025 hemos reforzado este avance con el lanzamiento de un nuevo modelo de gobernanza de Inteligencia Artificial, articulado a través del programa estratégico 'IA First', que establece un marco común para impulsar una adopción eficiente y alineada con los objetivos de negocio. Este enfoque nos permite priorizar proyectos de alto impacto en clientes y eficiencia operativa, fomentar una cultura de uso responsable de la IA en toda la organización y garantizar en todo momento el cumplimiento normativo y los principios éticos que rigen nuestra actividad.
Los resultados del ejercicio son la consecuencia directa de un crecimiento equilibrado —en clientes, productos y geografías— y de una estrategia que combina disciplina, innovación y diversificación.
La acción ha tenido un comportamiento magnífico en 2025. ¿A qué se debe esta evolución?
Siempre hemos dicho que Bankinter es un valor ganador a largo plazo, y es lo que hemos venido demostrando a lo largo de las últimas décadas. Durante este año, como ya ocurrió en 2024, la cotización ha reflejado esa consistencia.
Detrás de esa evolución están el fuerte avance comercial del Grupo en todos nuestros negocios, dentro y fuera de España; la fortaleza del balance; un nivel de eficiencia entre los mejores del sector; y nuestra capacidad para generar capital manteniendo una retribución atractiva.
A ello se suma que los bancos europeos y españoles —y Bankinter entre ellos— han recuperado terreno en lo que a valoración se refiere respecto a una injusta penalización que arrastraban en este capítulo en los últimos años. Pese a esta recuperación, siguen teniendo valoraciones, por ejemplo en términos de PER, inferiores a las americanas, lo que sugiere que puede seguir habiendo potencial si seguimos mostrando crecimiento.
¿Cómo valora la posición de Bankinter de cara a 2026? ¿Cree que la buena evolución del negocio que han tenido en 2025 es replicable este año?
Afrontamos 2026 con prudencia y determinación, con un rumbo bien definido y con la ambición de prolongar el impulso logrado en 2025. La velocidad de crucero alcanzada en nuestros negocios, los buenos datos macro de los países en los que operamos, la estabilización que ya estamos viendo en el margen de intereses, junto a la solidez del balance y la calidad de los activos, nos permiten afrontar con confianza los retos del ejercicio.
Dicho esto, hay contingencias que no debemos perder de vista por su posible impacto en la economía y, en consecuencia, en el sector: conflictos bélicos reales y latentes y sus derivadas, proteccionismo y fragmentación comercial, o fragilidades en algunas grandes economías europeas, entre otras.
En cualquier caso, y a pesar de esos riesgos, sigo siendo optimista. Contamos con un equipo extraordinario, comprometido y altamente cualificado, que es la base de los logros alcanzados. Por eso creo que en 2026 volveremos a batir las cifras de negocio y de beneficio de este año.
Todo ello nos permite mirar a 2026 y al futuro con la certeza de que los pilares del banco son hoy más sólidos que nunca.