En las últimas semanas se está desarrollando de manera intensa y rápida una importante crisis económica en Turquía. Las relaciones con Estados Unidos pasan por su peor momento, lo cual ha acabado afectando a la propia moneda local (lira turca). Este estallido diplomático podría provocar un efecto contagio al resto de países emergentes y, colateralmente, a Europa.
Factores que motivan la crisis entre Turquía y Estados Unidos
Sus señales más visibles son una depreciación de la lira turca, que ha llegado a más del 40% en lo que va de año, los aranceles impuestos por la administración Trump a las importaciones de acero y aluminio turco, la respuesta del gobierno turco imponiendo aranceles muy elevados a determinados productos norteamericanos como los automóviles, la hoja de tabaco y el alcohol.
Economía actual de Turquía
En conjunto el panorama Turquía se puede calificar de preocupante. Basten tres datos:
- La deuda de las empresas turcas denominada en divisas fuertes, euro o dólar, asciende a 200.000 millones de dólares. La depreciación de la lira turca provocará que esa deuda aumente en la misma proporción lo que conllevará quiebras y reestructuraciones de deuda como mínimo.
- Se está produciendo una salida de capitales derivada por una parte de las subidas de tipos de la Fed y de otra de las inadecuadas políticas del Gobierno turco que se resiste a una subida de los tipos de interés cuando el IPC general es del 15,9% y el índice de precios de producción del 25%.
- Su déficit comercial es crónico. El año pasado alcanzó los 67.754 millones de euros, y ha estado compensado por las inversiones extranjeras.
Consecuencias de la crisis entre Turquía y Estados Unidos
Esta grave crisis en Turquía tendrá efectos muy importantes en el conjunto de la economía mundial ya que algunos de sus problemas son comunes a otros países emergentes.
Más allá de la economía, hay que recordar que Turquía es un país clave en una región altamente conflictiva, que en estos momentos se está calentando más debido a la crisis con Irán. Una ruptura de Turquía, que alberga importantes bases de la OTAN con los países de Occidente, supondría un cambio estratégico histórico.
Para Europa, las consecuencias no solo tendrían un alto coste económico y estratégico sino también en otros ámbitos tan importantes como la emigración ya que dentro de sus fronteras permanecen miles de refugiados a los que el Gobierno turco impide pasar a Europa. Recordemos que la crisis migratoria de 2016 pasó por Turquía.
Relaciones entre Turquía y España
En el caso de España, las relaciones con Turquía son excelentes. Además del BBVA, son muchas las empresas que comercian con aquel país y año tras año los intercambios se han ido incrementando como demuestran las cifras del ICEX.
Según el Banco Central de Turquía, en el periodo 2002-2011, España se situó en la décima posición en flujos de inversión extranjera directa, con un 4,5% del total y en 2017 en el segundo del ranking con 1.451 millones de dólares que representó el 19% del total.

Como se puede observar, hasta 2016 la balanza comercial ha sido favorable a España aunque en 2017 cabe deducir que ya no fue así, pero lo que más llama la atención es el fuerte crecimiento de algunas partidas de exportación y de importación el año pasado, un signo de que las relaciones comerciales mejoraban a velocidad de crucero.

Esta tendencia tan positiva se puede ver interrumpida por la crisis que vive en estos momentos nuestro vecino mediterráneo. Cabe esperar que el tiempo que dure el reajuste sea breve. Nosotros seguiremos aquí y ellos allí.
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