Amazon continúa incorporando inteligencia artificial a su red logística con unas gafas inteligentes para repartidores capaces de mostrar indicaciones de navegación, ayudar a localizar paquetes y detectar posibles incidencias durante la entrega.
La compañía está ampliando progresivamente el despliegue de esta tecnología, que busca mejorar la eficiencia y la seguridad en la llamada última milla, uno de los puntos más complejos de la distribución de mercancías. Descubre cómo funcionan las nuevas gafas inteligentes de Amazon, cuántas unidades desplegará y qué hay detrás de esta apuesta tecnológica.
¿Cómo funcionan las gafas inteligentes de Amazon?
Las gafas inteligentes de Amazon combinan cámaras, sensores, visión artificial e inteligencia artificial para mostrar información directamente en el campo de visión del repartidor. El objetivo es reducir la necesidad de consultar el teléfono durante el proceso de entrega y permitir que el trabajador mantenga la atención en su entorno. Una vez que el vehículo está estacionado, el sistema puede activarse y comenzar a proporcionar información sobre la entrega, desde la localización del paquete correspondiente hasta las indicaciones necesarias para llegar a la dirección del cliente.
La navegación continúa a pie mediante la tecnología geoespacial de Amazon, que puede guiar al repartidor hasta el punto exacto de entrega. Esto resulta especialmente útil en ubicaciones más complejas, como edificios de apartamentos, donde llegar hasta la puerta del cliente puede requerir más indicaciones que las que proporciona una dirección convencional. El dispositivo también permite escanear paquetes y registrar la entrega sin necesidad de utilizar las manos.
Alertas para detectar errores y posibles peligros
Una de las funciones que Amazon está incorporando al sistema es la detección de errores en tiempo real. Las gafas pueden avisar al repartidor si ha dejado un paquete en una ubicación que no corresponde con la dirección de entrega. También pueden emitir una alerta cuando la información disponible sobre una parada indica que puede haber una mascota en el domicilio, para que el trabajador pueda prestar mayor atención a su entorno al acercarse a la puerta.
Todo ello se apoya en IA y visión artificial, que permiten interpretar información del entorno y ofrecer indicaciones en el momento en el que el repartidor las necesita.
Amazon ampliará el despliegue de sus gafas inteligentes
Antes de ampliar su utilización, Amazon ha probado las gafas en rutas reales de reparto. Durante los últimos 18 meses, más de 500 repartidores han participado en estas pruebas y han completado más de 275.000 entregas utilizando la tecnología. La experiencia de los trabajadores ha servido para introducir cambios en el diseño y funcionamiento del dispositivo, entre ellos mejoras relacionadas con la comodidad y la visibilidad de la información durante una jornada completa.
Ahora el proyecto entra en una nueva fase. Amazon prevé desplegar 5.000 dispositivos adicionales durante 2026 y superar los 20.000 dispositivos a finales de 2027.
Las gafas incluyen un controlador integrado en el chaleco de reparto, una batería intercambiable y un botón de emergencia para contactar con los servicios de emergencia. Además, pueden utilizarse con lentes graduadas y fotocromáticas.
¿Qué es el programa Delivery Service Partner de Amazon?
El desarrollo de las gafas no puede entenderse de forma aislada. El dispositivo se integra dentro del programa Delivery Service Partner (DSP), una iniciativa que Amazon puso en marcha en 2018 para trabajar con empresas independientes encargadas de gestionar servicios de entrega y equipos de repartidores.
Desde entonces, Amazon ha ido incorporando diferentes herramientas para mejorar la seguridad y la eficiencia de las rutas. La navegación, la formación de los conductores y las nuevas soluciones basadas en inteligencia artificial forman parte de este esfuerzo. Las gafas inteligentes son, por tanto, una pieza más de una estrategia que abarca todo el proceso de reparto y no únicamente el momento en el que el paquete llega a la puerta del cliente.
Una inversión de 1.900 millones de dólares
El tamaño de esta estrategia también se refleja en el dinero destinado por Amazon al programa. La compañía ha anunciado una nueva inversión de 1.900 millones de dólares para 2027, que se destinará a nuevas iniciativas de seguridad y tecnología para los socios de reparto y sus conductores. Con esta aportación, la inversión acumulada de Amazon en el programa Delivery Service Partner alcanzará los 21.700 millones de dólares desde su lanzamiento.
Hay una diferencia importante: esta cantidad no es el coste de las gafas inteligentes. El dinero se destina al conjunto del programa DSP e incluye diferentes herramientas, iniciativas de seguridad y tecnologías destinadas a mejorar la red de reparto. Precisamente por eso, las gafas deben entenderse como una de las aplicaciones de una inversión mucho más amplia en tecnología y logística.
Amazon lleva la inteligencia artificial a la última milla
La última milla concentra buena parte de la complejidad de cualquier red de distribución. El paquete ya ha recorrido gran parte del camino, pero todavía queda el tramo que separa el centro de reparto de la puerta del cliente. En una empresa como Amazon, que gestiona millones de entregas, cualquier mejora en ese último recorrido puede adquirir una dimensión considerable cuando se aplica a gran escala.
Por eso, la compañía está utilizando la inteligencia artificial en su red logística para algo más que introducir nuevos dispositivos. El objetivo es obtener información del entorno, reducir errores, mejorar la navegación y facilitar determinadas tareas a los repartidores.
Las gafas inteligentes de Amazon representan una muestra de esta estrategia. La tecnología sale de la pantalla del ordenador y llega directamente al lugar donde se desarrolla la actividad económica: la calle, el vehículo y la entrega al cliente.
El proyecto muestra también cómo la IA empieza a ocupar un papel cada vez más relevante en procesos empresariales físicos, donde pequeñas mejoras de productividad pueden traducirse en importantes ahorros cuando se aplican sobre operaciones de gran escala.
Fuente: Amazon News