Tipología:

Letras del Tesoro: Son deuda a corto plazo emitida por el Estado para obtener financiación. Consisten en una obligación de pago por parte del Estado emisor con el tenedor de la deuda, en base a la cual el estado se compromete a la devolución del capital principal invertido más los intereses a vencimiento.

Las Letras del Tesoro son activos de deuda emitidos al descuento con un valor nominal de 1.000 euros y con un vencimiento de 3,6,9,12 ó 18 meses. No obstante, el primer plazo ha sido destinado a los llamados inversores institucionales y para cubrir necesidades puntuales de liquidez del Estado. La rentabilidad de las Letras del Tesoro se determina por la diferencia entre el valor de amortización y el importe efectivamente desembolsado en el momento de su adquisición o suscripción, que es inferior al valor nominal. Estos gozan de plena liquidez y garantía y el inversor puede desprenderse de ellos en cualquier momento anterior a su vencimiento, o bien esperar hasta la fecha de vencimiento.

Bonos y Obligaciones Públicos: Son activos financieros con un valor nominal de 1.000 euros que reparten una serie de intereses fijos anuales, denominados cupones, a lo largo de la vida del titulo, devolviendo al vencimiento la aportación inicial. En la deuda pública se suele identificar con términos “Bonos” a todos los activos de deuda sin distinción en cuanto al plazo de vencimiento; si bien, se suele reservar la denominación de “Obligaciones” a aquellos títulos que tienen vida o plazo de amortización superior a los 10 años. En España, los bonos se suelen emitir a 2,3 y 5 años y las obligaciones a 10,15 y 30 años. Por ser el Estado su emisor, son títulos que gozan de la máxima solvencia y seguridad además de una elevada liquidez. En el medio y largo plazo, en general a más de 18 meses, es donde es posible encontrar la mayor parte de las modalidades de inversión en deuda pública que hoy en día ofrece este segmento del mercado financiero español e internacional. A diferencia de las Letras del Tesoro, el Estado no emite los bonos y obligaciones al descuento y puede suceder que el precio de compras se sitúe por encima ”sobre par”, por debajo ”bajo par” o que iguale el valor nominal “a la par”.

Pagarés de empresa: Es un producto financiero que ofrece una elevada rentabilidad, pero a cambio de un alto riesgo. Son activos financieros de deuda que son valores “cupón cero” emitidos al descuento y a corto plazo. Indican un compromiso de pago a personas o empresas en una fecha indicada, siendo los plazos más frecuentes 2,3,6,12 y 18 meses.

Por tanto, lo que adquirimos cuando compramos una emisión de deuda es una obligación por parte del emisor (estado o empresa) de devolvernos una cantidad de capital más unos intereses valorados en un momento determinado del tiempo, en la fecha de emisión.

Obligaciones subordinadas: Producto financiero híbrido entre acciones y deuda, es decir, tiene una fecha de emisión y de cierre que cotiza en un mercado secundario. Cuando llega la fecha de vencimiento, debe devolverse el importe integro más los intereses. Si la sociedad emisora de los valores no pudiera hacer frente a sus pagos, los acreedores comunes y los titulares de obligaciones simples tendrían preferencia en el cobro.

Obligaciones convertibles: Posibilidad de canjear el título por acciones de la empresa emisora. Una obligación puede convertirse en una acción o en otra clase de obligación.

Células hipotecarias: Títulos o valores de renta fija emitidos por entidades financieras con garantía hipotecaria de la entidad de crédito emisora, es decir, por los flujos de un conjunto de hipotecas.

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