La vocación inversora, la rentabilidad esperada y el tiempo restante hasta la jubilación son tres aspectos claves para determinar qué tipo de plan se adecua más a tus necesidades. ¡Conoce el plan que más se adapta a ti!
Planes de pensiones en función del perfil
Una vez que dispones de las nociones básicas sobre los planes de pensiones, es importante que encuentres el plan que más se ajusta a ti. Lo mejor es escoger un plan que se adecue lo mejor posible a tus características personales y económicas, así como a tu perfil de riesgo. Aun así, no encontrarás una única opción.
En función de la vocación inversora, desde Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones) explican las diferentes categorías de fondos de pensiones que hay en el mercado:
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Renta fija a corto plazo: no incluye activos de renta variable en su cartera de contado, ni derivados cuyo subyacente no sea de renta fija. La duración media de la cartera será inferior o igual a un año.
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Renta fija a largo plazo: no incluye activos de renta variable en su cartera de contado, ni derivados cuyo subyacente no sea de renta fija. La duración media de la cartera será superior a un año.
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Renta fija mixta: menos del 30% de la cartera en activos de renta variable.
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Renta variable mixta: entre el 30% y el 75% de la cartera en activos de renta variable.
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Renta variable: más del 75% de la cartera en activos de renta variable.
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Garantizados: planes para los que exista garantía externa de un determinado rendimiento, otorgada por un tercero.
A esa rentabilidad puramente financiera hay que restarle las comisiones de gestión, que ascienden por término entre el 0,8% y el 1,5%, y el efecto de la inflación. Si bien, ofrecen suculentas ventajas fiscales, ya que las aportaciones (desde el año 2022 la aportación máxima a los planes de pensiones individuales es de 1.500 euros anuales. El límite para la empresa se eleva hasta los 8.500 euros, mientras que el umbral conjunto, empresa y trabajador, se mantiene en los 10.000 euros. ) reducen la base imponible general del IRPF.
Y desde 2023 contamos con los Planes de Pensiones de Empleo Simplificados para Autónomos, que permiten incrementar en 4.250 euros el límite general de 1.500 euros anuales, es decir, los autónomos pueden aportar hasta 5.750 euros al año.
Entidad promotora del plan
Respecto a los promotores frecuentes de planes de pensiones, la tipología es la siguiente:
¿Existe alguna alternativa al plan de pensiones?
Planes de Previsión Asegurados (PPA)
Se rigen por la misma normativa, pero a diferencia de los planes de pensiones, aseguran una rentabilidad determinada. Si bien, no es una rentabilidad fija, sino que depende del comportamiento de los activos en los que se invierte y de la estrategia de la gestora. Se trata de un producto recomendado principalmente para aquellas personas que aún ven lejano el momento de su jubilación.
En cuanto a las ventajas fiscales, son las mismas que en los planes de pensiones. Además, la ley permite traspasar los derechos económicos de un plan de pensiones a un plan de previsión asegurado, y viceversa, sin penalización ni comisiones por ello.
Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS)
Los PIAS son un seguro de ahorro que permiten realizar aportaciones periódicas. Tiene un límite máximo de aportación de 8.000 euros anuales (las primas totales aportadas no podrán superar los 240.000 euros), y a diferencia de los Planes de Pensiones y los PPAs, disfrutan de la posibilidad de liquidez parcial o total desde el primer momento.
Tienen la ventaja fiscal de que en el momento de rescatarlos (debe haber transcurrido 5 años desde la primera aportación) se transforman en una renta vitalicia no hay que tributar por los rendimientos obtenidos durante todo el periodo de inversión, además esta renta tiene importantes reducciones fiscales dependiendo de la edad en el momento de su constitución.