Bankinter Gestión de Activos, la sociedad del grupo Bankinter especializada en inversión colectiva, analiza tendencias de inversión para 2026. En este artículo compartimos las principales claves del informe.
Informe Estratégico 2026 de BKGA: desaceleración gradual y oportunidades de inversión
Contexto económico
En 2026 se espera que la economía global experimente una ligera desaceleración. Aun así, se logrará un crecimiento moderado apoyado en la adaptación gradual del comercio internacional al nuevo entorno tarifario, a la resiliencia del consumo privado y al impulso de la inversión en infraestructuras, en un contexto de políticas monetarias menos restrictivas. La inflación continuará desacelerándose, acercándose a los objetivos de los bancos centrales, gracias a la relajación de los precios energéticos y de los costes laborales. Se prevé que los mercados laborales continúen sólidos, aunque con cierta moderación en la creación de puestos de trabajo, por un menor dinamismo de la actividad.
La economía de Estados Unidos tenderá a estabilizarse después de dos años de suave desaceleración. La inversión en tecnología, especialmente en inteligencia artificial, será un catalizador que deberá compensar el impacto negativo de las fricciones comerciales y la ralentización del consumo privado, por un mercado laboral que experimenta cierto enfriamiento. Además, es probable que las políticas de Trump sean menos radicales y están más enfocadas al crecimiento de cara a las elecciones de medio mandato. La inflación se mantendrá por encima del objetivo de la Fed, lo que limitará el margen para recortes agresivos de tipos.
Por su parte, la actividad de la UEM proseguirá con la recuperación iniciada en 2025. Este avance estará impulsado por el consumo privado, favorecido por la resiliencia del mercado laboral, y por la inversión, ante la necesidad de reforzar la seguridad energética y la capacidad militar, así como por unas condiciones financieras menos restrictivas. Los estímulos fiscales de Alemania se irán materializando y serán un catalizador para la actividad. La inflación rondará el objetivo del BCE gracias a la moderación de las presiones salariales, siempre que el euro siga fuerte y los precios energéticos, contenidos. En este sentido, la eventual resolución del conflicto en Ucrania sería un catalizador extra para la región, ya que, además de aliviar los mercados energéticos, impulsaría la inversión y el comercio intraeuropeo.
Por su parte, China continuará su senda de desaceleración gradual, afectada por la prolongada corrección del sector inmobiliario y la crisis de confianza. Aparte de la combinación de estímulos selectivos, la tecnología jugará un papel estratégico y transformador, mitigando los riesgos derivados de las tensiones comerciales y del envejecimiento de la población.
Políticas monetarias: BCE y FED
Banco Central Europeo (BCE)
Reserva Federal (FED)
Renta Fija: Retornos positivos más moderados
De cara a 2026, adoptamos una duración moderada en nuestras carteras, incluso tras las recientes caídas de precios registradas en el último mes. Nos posicionamos en duraciones medias en torno a los tres años, aunque con una construcción diferenciada según el tipo de activo.
Renta Variable: Retornos moderados para 2026
Para 2026, anticipamos que las bolsas globales seguirán mostrando una resiliencia notable, aunque en un contexto marcado por un delicado equilibrio entre crecimiento económico moderado y una inflación aún persistente en EE.UU.