La jornada de hoy viene plagada de referencias entre las que destacaría dos: las subastas de deuda española y la reunión de tipos del BCE. Hasta entonces, lo lógico sería que reinase la cautela.
La emisión de bonos tiene lugar en un momento especialmente delicado para España. Servirá de test para conocer si el mercado ha dado la espalda al país o si, por el contrario, no da demasiada importancia a los escándalos políticos que estamos viviendo. Yo apostaría porque, de una forma u otra, el Tesoro sale airoso del examen, y la prima de riesgo corrige la subida de ayer. Aún así, el riesgo es elevado.
En cuanto a la reunión del BCE, no se esperan cambios, si bien Draghi debería sonar más cauto, menos optimista que en su intervención del mes pasado.
El desenlace de los acontecimientos de hoy nos ayudará a discernir si nos encontramos en una simple fase de corrección/consolidación o si, por el contrario, se está preparando “la tormenta perfecta”. De momento, apuesto por lo primero.