1) Decisión de política monetaria.-
Mantiene su tipo de referencia (Fed Funds) sin cambios dentro del rango 0,25%/0,50%, tal y como se esperaba. Además, seguirá reinvirtiendo los activos que vayan venciendo dentro de los distintos QEs llevados a cabo.
Al igual que en la reunión del pasado 16 de marzo, no ha habido unanimidad dado que Esther L. George (fed de Kansas) hubiera preferido subir +25 p.b. hasta 0,50%/0,75%.
En esencia, la política monetaria continuará siendo acomodaticia, la Fed continúa pensando que los tipos de interés continuarán bajos durante mucho tiempo. Sigue diciendo que el ritmo de subidas de tipos dependerá de la evolución de la economía y de los datos.
2) Visión sobre la economía.
Al comparar el mensaje de hoy con el del pasado 16 de marzo vemos tres diferencias principales:
- La Fed ya no hace mención al contexto global cuando antes esto era un motivo de preocupación y de freno para la economía norteamericana.
- La Fed destaca la buena marcha del empleo, con un mercado laboral que continúa mejorando
- Al mismo tiempo, la Fed señala que la actividad económica se ha ralentizado, que el consumo privado se ha moderado cuando antes señalaba que crecía.
Estos tres aspectos son contradictorios ya que los dos primeros implicarían una visión más “hawkish” por parte de la Fed mientras que el último punto sería “dovish”. Por tanto, el saldo es algo menos acomodaticio que en la reunión anterior.
En relación a la inflación, su diagnóstico no cambia. La Fed sigue esperando que la inflación se va a mantener baja durante los próximos meses si bien confía que alcance el nivel del 2,0% en el medio plazo cuando los efectos transitorios (energía, precios de importación) se vayan diluyendo.
3) Opinión e impacto sobre el mercado.
Ya se sabía que la Fed no iba a volver a subir los tipos en esta reunión por lo que la decisión de hoy no ha sido una sorpresa. Por tanto, el interés estaba en el mensaje.
Éste ha sonado algo menos “dovish” dado que la Fed parece menos preocupada por los acontecimientos a nivel global. La reciente recuperación de los mercados financieros, el repunte de los emergentes y la aparente tranquilidad en China explicarían este cambio de sesgo. En definitiva, la Fed se sigue dejando la puerta abierta a una nueva subida de tipos en junio.
Recordemos que en la última reunión, cuando se presentó la actualización del cuadro macro (el producto interior bruto del 2016 esperao 2,2%, Inflación 1,2%), el diagrama de puntos publicado enfrío significativamente las perspectivas de subidas de tipos para pasar de cuatro a dos aproximadamente.
En este escenario, no podemos descartar una futura subida de tipos en junio pero nos costaría mucho verlo ya que la recuperación global todavía es frágil y la Reserva Federal “mirará de reojo” el impacto de sus decisiones en el resto de países. Además, la propia Fed constata la ralentización de su economía.
El empleo evoluciona muy bien pero si el consumo privado se está frenando y los salarios no suben la dinámica del empleo en sí misma no sería suficiente para justificar nuevas subidas.
Por otro lado, el tema de las elecciones norteamericanas en noviembre podría alterar también el curso de los tipos de interés.
Niveles antes de la publicación del Comunicado:
- EURUSD 1,134; S&P500 2.088,9 (-0,18%), T-Note 1,89%.
Niveles tras la publicación del Comunicado:
- EURUSD 1,132$ ; S&P500 2.092,4(+0,03%), TNote 1,88%.