El IPC de Alemania ha caído -0,6% intermensual en enero dejando la tasa interanual en +1,9%. Esta tasa de inflación supone un aumento de dos décimas desde el 1,7% de diciembre pero se queda por detrás del +2,0% previsto. Aun así, es la mayor inflación desde julio de 2013.
Con estos datos, voces como la de Sabine Lautenschlaeger del BCE y la de Weidmann del Bundesbank señalan que el BCE debería empezar a normalizar su política monetaria pronto.
Adjuntamos un gráfico con su evolución:
