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¿Vendo o espero? La tabla que te ayuda a saber cuándo vender unas acciones en pérdidas


15.05.2022

Escrito por: Redes sociales


¿Vendo mis acciones o espero? A este dilema se enfrenta todo inversor en muchas ocasiones y, especialmente, cuando se producen fuertes revalorizaciones o pérdidas en nuestra cartera.

A la hora de tomar decisiones, debemos conocer lo que supone ir acumulando pérdidas, ya que debido al efecto base, cuando un activo baja un porcentaje relevante, necesita posteriormente subir mucho más de lo que ha caído previamente para volver al punto inicial.

Bankinter realizó una encuesta en su canal de Instagram, al que te recomendamos seguir, preguntando varias cuestiones acerca de la subida que necesitaríamos tener en una acción dependiendo de su porcentaje de caída previo. Un amplio porcentaje de respuestas fueron erróneas, lo que nos indica que es necesario explicar claramente este tema.

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Para explicar la respuesta correcta de la primera pregunta, se ve mejor con un ejemplo. Si una acción vale 100 euros y baja un 33,3% pasa a valer 66,6 euros. Para que esa acción, que ahora vale 66,6 euros, pase a valer 100 euros tiene que subir un 50% respecto a ese nuevo nivel (nuevo precio base). Es decir, no es lo mismo 33,30 euros sobre 100 euros (caída del 33,3%), que 33,30 euros sobre 66,60 euros (subida necesaria del 50%).

Cuanto más profunda sea la caída, mayor será el cambio de base, y por lo tanto, más diferencia habrá entre el porcentaje de caída, y el porcentaje de subida necesario para volver al nivel inicial (nivel de breakeven).

Hemos elaborado el siguiente gráfico en el que se observa más fácilmente lo que necesita subir una acción tras una caída previa.

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Como podemos observar, la subida necesaria para recuperar un precio inicial aumenta de forma exponencial a medida que aumentan las pérdidas.

Por ejemplo, si una acción cae un 60%, necesitamos que suba un 150%, y cualquier inversor que haya invertido en Bolsa sabe lo difícil que resulta título suba un 150%, sobre todo en un periodo razonable de tiempo. Por ello, debemos evitar tener posiciones con unas caídas abultadas para no quedarnos “pillados” en un valor.

Consejos para no quedarse “pillado” en Bolsa

Consejo 1: Usa ordenes stop loss

Para “cortar las pérdidas” en un nivel asumible y no dejarlas correr hasta descapitalizarnos conviene utilizar órdenes "stop loss". Dichas órdenes se introducen previamente en el bróker y lanzan al mercado una orden automática de venta en cuanto el precio de una acción baja de un nivel determinado. De esta forma frenaríamos las pérdidas, las asumiríamos y no irían a más.

Es una estrategia muy útil para separar las emociones del proceso de inversión, ya que cuando el mercado esté en marcha entrarán en juego el miedo de perder más, pero también la esperanza de que recupere, lo que nos puede llevar a cometer más errores, y en caso de que el mercado siga cayendo, a asumir una dolorosa pérdida, que en buena parte podríamos haber evitado.

Consejo 2: Diversifica tu cartera

Igualmente, para no descapitalizarnos, conviene diversificar nuestras inversiones y no poner todos los huevos en la misma cesta. Es decir, debemos evitar concentrar gran parte de nuestro capital en una única inversión, ya que si la elección no es acertada, todo nuestro capital sufriría la pérdida.

El grado de diversificación cambiará entre unos inversores y otros, en función del riesgo que estén dispuestos a asumir, y del capital disponible. Si disponemos de un capital más limitado, nuestra capacidad de diversificación será menor, pero a medida que ese capital se incrementa, debemos buscar nuevas oportunidades en diferentes activos, en lugar de seguir concentrando exposición en uno o unos pocos.

Consejo 3: Fija una pérdida máxima asumible

En este punto, hay diversas teorías o métodos dependiendo del perfil inversor que seamos. Por ejemplo, existe la regla del 2% de Alexander Elder y su libro "Vivir del Trading".

Ponerla en práctica es muy sencillo porque consiste en no arriesgar más del 2% del capital neto de nuestra cartera total en una sola operación. Ojo, no significa no perder más de un 2% en una operación sino no perder más del 2% de toda la cartera que tengamos invertida.

¿Cómo lo aplicamos? Por ejemplo, si tenemos una cartera de 100.000 euros, el máximo a perder en una posición sería el 2% o 2.000 euros. Así, si para diversificar tenemos 10 posiciones de 10.000 euros cada una, nunca dejaríamos que en una posición se perdiera más de 2.000 euros o el 20%. 

Se supone que son pérdidas asumibles, ya que la compensaríamos con otras operaciones en la que ganemos un 25%. Pero si dejamos que una pérdida se vaya al 50% o más, ya sería complicado recuperarla, tal y como veíamos al comienzo de este artículo. Para que no ocurra, recuerda: pon órdenes stop loss.

Hay inversores que reducen ese 2% al 1,5% e incluso el 1%, y otros que lo incrementan, por ejemplo, al 5%. Ahí ya entra la tolerancia a las pérdidas que tenga cada inversor. Lo que sí debe ser un objetivo es que nunca perdamos una fuerte cantidad de dinero en ninguna posición para no quedarnos “pillados” ni comprometer nuestro patrimonio, y que a la vez, cualquier pérdida sea recuperable en la misma o en otra posición.

Consejo 4: Aprende a perder poco y a ganar mucho

Nadie gana siempre en Bolsa e incluso la mayoría de los inversores pierden en más operaciones de las que ganan. El secreto está en tener un método que consista en perder poco cuando se pierde (cortar rápido las pérdidas) y ganar mucho cuando se gana (dejar correr las ganancias), de forma que el balance neto total sea positivo.

Recuerda además que de cara a Hacienda, en la compra-venta de acciones sólo tributaremos por los beneficios netos obtenidos: sólo se paga por el beneficio total descontadas las pérdidas y hay cuatro años de plazo para realizar la compensación. Es decir, que por cada operación que pierda me puede ayudar a bajar la factura fiscal.

Las plusvalías generadas con la venta de acciones se consideran ganancias patrimoniales que tributan como rentas del ahorro. Es decir, con un tipo impositivo que va desde el 19% hasta el 23% con tres tramos: hasta los 6.000 euros, la ganancia de capital tributa al 19%; entre 6.000 y 50.000 euros, al 21%; y desde los 50.000 euros, un 23%. Sin embargo, no hay retención en el momento en el que se produce la ganancia. Sólo se paga a Hacienda al realizar la declaración de la renta.

Fiscalidad acciones: ¿En qué casilla de la Renta se ponen las acciones?

Consejo 5. Fórmate

En Bankinter te ayudamos a formarte y ponemos a tu disposición Academia Broker Bankinter, un espacio para que te formes en el mundo de la Bolsa sea cual sea tu nivel (Iniciación, Avanzado o Trader).

Todos estos conceptos los revisamos en profundidad, de manera que puedas aprender cómo realizar una gestión profesional de tus posiciones, con herramientas y pasos sencillos, a través de la Fórmula Bankinter.

Adicionalmente, ponemos a tu disposición una gran cantidad de informes de Bolsa y carteras modelo con ideas para invertir.

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