El IPC de mayo cae más de lo estimado y queda en 1,9% interanual frente a 2,0% estimado y +2,2% anterior. Con este registro se consolida la tendencia bajista vista en otros indicadores de precio (como los Precios de Producción) y en la propia tasa de inflación en meses anteriores (+2,7% en febrero, +2,4% en marzo, +2,2% en abril).
Aunque este indicador está claramente influido por la caída del precio del petróleo en mayo, la tasa subyacente sigue la misma tendencia. En concreto queda en +1,7% frente a +1,9% estimado y anterior.
Las partidas más volátiles, Energía y Alimentos mostraron una evolución divergente en mayo: la primera caía -2,7% mientras la segunda se incrementó +0,2%.
Por tanto, datos que muestran que el repunte de la inflación en la segunda parte de 2016 fue puntual y no estructural. De tal forma que aumentan los argumentos para que la Fed aumente tipos de manera muy gradual. Eso sí, la subida de la reunión de hoy está más que asegurada. El impacto en mercado de este dato ha sido depreciatorio para el dólar mientras ha impulsado el precio del T-Note.
Descárgate el documento adjunto para ver el informe completo