Ante las noticias de que el Luis de Guindos podría presidir el MEDE, muchos españoles a estas alturas del partido todavía no tienen muy claro qué ni para qué sirve. Pues bien, el MEDE es el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM en sus siglas en inglés). Un organismo creado al calor de la crisis de deuda soberana que asoló Europa en los últimos años con la idea de socorrer a los países con mayores apuros para financiarse o que tenían que pagar tipos de interés cada vez más altos y contribuir así a la estabilidad de la zona euro.

El MEDE fue creado en marzo de 2011 con un capital suscrito de 700.000 millones de euros (cantidad que hoy es 704.800 millones) y suma una plantilla de unos 140 empleados. Esta especie de fondo de rescate puede obtener financiación en los mercados y cuenta con capacidad para:
:: conceder préstamos a países en dificultades financieras
:: adquirir títulos de un Estado miembro del MEDE en los mercados de deuda primarios y secundarios
:: proporcionar ayuda financiera con carácter preventivo a través de una línea de crédito (la capacidad máxima de crédito es de 500.000 millones de euros)
:: financiar operaciones de recapitalización de las entidades financieras mediante préstamos a los gobiernos.
Los fondos del MEDE los aportan los países suscritos de forma proporcional al tamaño de su población. Y estos fondos son los que otorgan la capacidad de voto. Así, entre Alemania, Francia e Italia, los tres mayores contribuyentes, pueden conseguir mayoría simple. España aporta uno 83.328 millones.
Los créditos concedidos por este mecanismo están en segundo lugar de preferencia de cobro, solo por detrás de los del FMI. Lo que significa que si los países tuviesen dificultades para pagar sus deudas, los préstamos del MEDE deberían pagarse antes que cualquier otro. El gran caballo de batalla fue no considerar esta ayuda financiera como una transferencia fiscal (ayuda encubierta) sino únicamente como un puente de liquidez que permita a los países de la zona de euro en dificultades ganar tiempo para adoptar las medidas necesarias con miras a restablecer la sostenibilidad fiscal y la competitividad a medio plazo. Es decir, la asistencia financiera a los Estados miembros siempre está sujeta a condiciones y al cumplimiento de unos objetivos de política macroeconómica muy estrictos que muchos han asimilado con las tesis del austericidio fiscal.

Fuente:Cuadro extraído de un boletín de 2011.
Datos del MEDE sobre España
Fuente:Este cuadro es del informe del MEDE de 2014. Corresponde al apartado de crédito de este organismo y refleja los datos sobre España.
En noviembre de 2012, España firmó el Acuerdo de Asistencia Financiera de manera que recibió un Programa para recapitalizar a las instituciones financieras (Financial Assistance Facility Agreement en inglés) de 100.000 millones de euros, con un plazo máximo de maduración de 15 años. En 2012, el MEDE entregó al Banco de España 39.470 millones de euros en bonos. El supervisor los transfirió a su vez al FROB que los usó para recapitalizar el grupo 1 de bancos a su cargo y la Sareb.
Artículos relacionados
Ir a la portada del Blog para descubrir más artículos de interés
¡Síguenos en Redes Sociales!



