Bitcoin: de valor refugio a Arnhem, la mayor ‘bitcoincity’
Uno de los efectos colaterales del Brexit no solo ha sido el susto de los mercados –aunque parece que el Ibex 35 empieza a respirar ahora– sino también el repunte de los llamados valores refugios. Aquí, el oro ha sido un protagonista estrella, como no podía ser de otro modo, pero no el único. La moneda virtual bitcoin, también.
Desde el 23 de junio, día del referéndum inglés, el bitcoin sube un 17% según el índice de Coindesk, hasta superar los 650 dólares. Si bien es temprano para considerar a esta criptomoneda un valor refugio en los términos clásicos del concepto dada la volatilidad inherente vivida desde su fundación en 2009.
“Cuando los activos financieros tienen un periodo de volatilidad tan importante como es el tema del Brexit, normalmente la gente y los inversionistas financieros van a lo seguro, es por eso que los activos tradicionales son los que sirven como un refugio para los inversionistas.
El pensar que estas criptomonedas, que no tienen estabilidad incluso en épocas donde no existen choques financieros, van a resultar en un refugio, no suena a una situación muy clara o que vaya a suceder así”, comenta Miguel Díaz Díaz, director de Sistemas de Pagos del Banco de México (Banxico) en un artículo de la edición mexicana de Forbes.


Muchas veces os hemos hablado en este blog de esta moneda virtual que ha revolucionado el uso del dinero –controversias en torno a su regulación incluidas– pero nunca lo hemos hecho de Arnhem, considerada la ciudad más bitcoin friendly del mundo. O dicho de otra forma, una de las primeras bitcoincity.


A unos cien kilómetros de Ámsterdam, dejando atrás Utrecht, y bañada por las aguas del Rin se encuentra esta urbe de unos 150.000 habitantes famosa por ser epicentro del diseño de moda de moda del país gracias al ArtEZ Institute of the Arts. Allí, unos fervientes creyentes de la moneda virtual, Patrick van der Meijde, Annet de Boer y Rogier Eijkelhof, se propusieron hace un par de años crear una economía basada en esta criptomoneda.
“Creemos que bitcoin, y especialmente la tecnología blockchain que hay detrás, formarán parte de nuestro día a día. Pagar con bicoins es solo el principio”, señalan en su web. Y se pusieron manos a la obra para evangelizar entre los comerciantes del lugar. Hoy, más de un centenar de comercios aceptan pagos con esta moneda (de los últimos en sumarse ha sido Burger King).


Nota: Omzet significa ventas; ondernemer, comercios.
Pero incluso allí, el día a día de un bitcoiner no es tan sencillo como pudiera parecer. “Gastar bitcoins había sido fácil y, en última instancia, a pesar de la metedura de pata al pagar el hotel, no tan caro. (…) Pero me tuve que saltar algunos sitios culturales recomendados por un amigo de Ámsterdam. Por desgracia, el Parque Nacional Hoge Veluwe y su museo con obras de Van Gogh, Rodin y Dubuffet no aceptan bitcoins”, relata un periodista del MIT review que quiso pasar un fin de semana solo usando esta moneda virtual. Tampoco el tren para llevarle al aeropuerto.
