En una familia hay que aportar dinero, pero también valor. Como dice la psiquiatra, Anne Arieta en el vídeo, cuando los dos miembros de una pareja quieren ser únicamente quienes ingresan el dinero, algo puede empezar a resquebrajarse. Descubre en este artículo la importancia de aportar dinero y valor en una familia
Aportar valor y dinero: ¿es lo mismo?
En una empresa esto se ve claro: no basta con un buen plan financiero si no hay un buen producto detrás. Según Anne, en la familia ocurre exactamente lo mismo. El problema es que tendemos a medir la aportación únicamente en euros, cuando gran parte del valor no aparece en la cuenta bancaria.
Preguntarse solo “¿cuánto entra?” deja fuera otras cuestiones clave:
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¿Quién sostiene el día a día?
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¿Quién organiza, cuida y mantiene el equilibrio?
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¿Quién aporta estabilidad emocional y presencia?
Desde el punto de vista económico, ignorar estas aportaciones es un error de cálculo.
¿Cuál es el producto de tu familia?
Anne Arieta lanza una pregunta muy concreta en el vídeo: ¿y en tu familia, cuál es tu producto? La casa, los niños, el ambiente, las mascotas, la organización diaria… Nada de eso se construye únicamente con dinero.
Como en cualquier proyecto económico, el “producto” requiere:
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Tiempo.
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Presencia.
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Atención a los detalles.
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Continuidad.
Elementos que no figuran en una nómina, pero sin los cuales el sistema familiar deja de funcionar. Y cuando falla el sistema, el impacto económico acaba llegando.
Miedo a perder autonomía financiera
Uno de los puntos más delicados que señala Anne es el miedo a perder autonomía financiera cuando uno de los miembros deja de trabajar o reduce su jornada laboral.
Este miedo no es irracional. Está relacionado con:
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La dependencia económica.
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El desequilibrio de poder en la pareja.
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La sensación de “bajar de nivel” profesional o social.
Sin embargo asumir que ganar menos dinero equivale automáticamente a aportar menos valor es una visión incompleta de la economía familiar.
