El sector inmobiliario estadounidense ya ha consolidado su recuperación. Las ventas de vivienda usada han llegado a superar los 5,3 millones de unidades, niveles lejanos del máximo de 7,3 millones del año 2005 pero en clara fase de expansión. Además, los precios de la vivienda en las 20 mayores ciudades de EE.UU. están creciendo a tasas interanuales superiores a +12%.
Estos síntomas de recuperación no se limitan a EE.UU., sino que también se están poniendo de manifiesto en algunos países europeos, como el Reino Unido (+5,8% en los últimos 12 meses) y Alemania (+25% en las 7 mayores ciudades germanas desde 2010). Es cierto que en ciudades como Londres y Berlín existe el riesgo de que se esté formando una nueva burbuja de precios inmobiliarios, alimentada por los bajos costes de financiación, la menor rentabilidad de otras alternativas de inversión, la elevada liquidez y la escasez de oferta en localizaciones premium.
Sin embargo, aislando estos casos concretos, los incrementos de precios que se han registrado hasta ahora tienen un efecto positivo sobre la economía, ya que incrementan la riqueza financiera y los niveles de confianza de las familias y pueden contribuir a acelerar el consumo y la demanda interna. En un escenario de lenta mejora del empleo, la recuperación del sector inmobiliario puede ser un elemento que proporcione mayor consistencia y momentum al ciclo económico en EE.UU. y Europa.
Más informes del Departamento de análisis de Bankinter

