Desde que comenzara la crisis financiera internacional y se hiciera oficial la causa de la misma, las entidades bancarias comenzaron a “cerrar el grifo” respecto a la concesión de créditos, fueran del tipo que fueren, aunque especialmente difíciles de conseguir son los préstamos personales. Por esta razón, numerosas entidades alternativas comenzaron a anunciarse y a ofrecer créditos personales con todo tipo de condiciones; pero las condiciones que nos ofrecen no siempre son lo que parecen. En este artículo te contamos las cosas que debes tener en cuenta antes de solicitar un préstamo personal.
¿Qué tipo de crédito vamos a solicitar?
Puesto que cada producto es único y tiene sus propias condiciones, es importante que sepamos qué tipo de producto vamos a solicitar. ¿Es un préstamo personal, una línea de crédito, una tarjeta de crédito…?
¿Qué entidad nos va a conceder el préstamo personal?
En estos últimos tiempos y desgraciadamente han proliferado las entidades “fantasma” que se dedican a conceder préstamos personales. Muchas de esas entidades solicitan un dinero anticipadamente en concepto de gastos de estudios y que nunca llega a ser destinado para lo que se solicitó, así que ¡mucho ojo! Conviene preguntarse ¿cómo reclamaríamos en caso de problemas con la entidad? ¿Dónde está su domicilio fiscal y cuáles son los datos de identificación de la empresa?
¿Qué importe vamos a solicitar?
Debemos tener claro el importe que solicitamos y el importe te tendremos que devolver. La diferencia entre ambas cantidades representa la cantidad de intereses que deberemos devolver. Y sólo teniendo en cuenta estos datos, podremos saber si realmente intentan timarnos.
¿Cuánto durará el préstamo personal?
Bien podríamos ajustar las cuotas en función del tiempo que duren. Es muy posible comprobar si comparamos entre cómo quedan las cuotas si aplazamos el tiempo de devolución, por ejemplo, a cuatro años, con la cantidad de las cuotas periódicas si lo aplazamos a cinco años, que la diferencia entre ambas cuotas resultantes es mínima.
¿Cuál será la tasa anual equivalente?
La entidad a la que solicitemos el préstamo personal podrá facilitarnos un cuadro de marcha del préstamo para que podamos comprobar el estado de nuestro préstamo y los intereses en cada momento.
¿Hay gastos añadidos?
Cuotas de mantenimiento, gastos de notaría, gestoría, apertura… Debemos estar informados de todo cuanto acontece con nuestro crédito personal.
¿Qué tipo de interés de demora se nos aplicaría en caso de retraso?
En los préstamos personales, como en la vida misma, conviene prevenir antes que curar. Lo ideal es tener en cuenta los intereses que nos cobrarán en concepto de demora si tenemos un retraso. Además de esto, conviene saber cuáles son las consecuencias que devienen de un impago.
¿Qué garantías se nos exigen?
¿Un aval? ¿Una garantía hipotecaria? Debemos sopesar qué tan urgente es la necesidad del préstamo y si son justas las exigencias que se nos piden para acceder al préstamo.
¿Disponemos de derecho de desistimiento o de reembolso anticipado?
Estas cláusulas son muy importantes y debemos tenerlas en cuenta pues en algún momento de la duración del contrato puede que deseemos hacer uso de ellas. Por norma general, los créditos personales, así como la mayoría de los créditos suelen tenerlas.
Con estos consejos y con otro que nunca debemos olvidar: analizar y comparar, estaremos preparados para poder conseguir las mejores condiciones para nuestro préstamo personal.
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