Los indicadores PMI de abril (datos preliminares) continúan reflejando que la Eurozona atraviesa un ciclo expansivo, pero que el ritmo de crecimiento continúa siendo modesto.
El PMI Manufacturero del mes de abril se ha situado en 51,5 frente a 51,9 estimado y 51,6 anterior. A pesar de que las perspectivas del sector manufacturero han mejorado en Alemania desde 50,7 hasta 51,9 frente a 51,0 estimado, el dato del conjunto de la Eurozona se ha visto lastrado por Francia, donde el PMI manufacturero ha caído desde 49,6 hasta 48,3 (mínimo de los últimos 8 meses) frente a 49,9 estimado.
El PMI de Servicios ha repuntado una décima hasta 53,2, una cifra levemente inferior a la cifra de 53,3 estimada por el consenso. El PMI del sector servicios vuelve a situarse en niveles superiores a 50 en Francia (50,8 frente a 50,1 estimado y 49,9 anterior), pero sufre un leve retroceso en Alemania hasta 54,6 frente a 55,1 estimado y anterior.
Como consecuencia de los datos anteriormente mencionados, el PMI Compuesto en el conjunto de la UEM se sitúa en 53,0 frente a 53,3 estimado y 53,1 anterior.
En conjunto se trata de unos datos algo decepcionantes, que confirman que el crecimiento sigue siendo vulnerable en el conjunto de la UEM y que el ritmo de expansión es todavía insuficiente para reducir de forma rápida las tasas de desempleo.
En consecuencia, el diagnóstico de Draghi tras la reunión del BCE de ayer, afirmando que hace falta más tiempo para que se perciba el efecto de los estímulos más recientes y de que son necesarias reformas estructurales, parece acertado.
Estos datos deberían tener un efecto levemente bajista para las bolsas europeas, que cotizan con tímidos retrocesos (Eurostoxx-50: -0,2%).