Las tarjetas virtuales permiten pagar por Internet y controlar mejor el gasto sin tener que utilizar los datos de la tarjeta física. Pero sus posibilidades van más allá de una compra online puntual: también pueden utilizarse para suscripciones, reservas, aplicaciones, pagos desde el móvil o para separar determinados gastos.
En Bankinter existen dos tipos de tarjetas virtuales: las de un solo uso, pensadas para realizar una compra concreta, y las de uso frecuente, que permiten realizar varios pagos y establecer un límite mensual. Ambas se generan a partir de una tarjeta de crédito o débito Bankinter y no tienen coste de emisión.
10 usos cotidianos de las tarjetas virtuales
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Comprar en una tienda online por primera vez: Si vas a comprar en una tienda online que no conoces o en la que nunca has comprado, puedes utilizar una tarjeta virtual de un solo uso en lugar de introducir los datos de tu tarjeta habitual.
Puedes generarla por el importe exacto de la compra y, una vez realizado el pago, deja de estar activa. -
Reservar un hotel o alojamiento: Las reservas de hoteles, apartamentos y otros alojamientos suelen requerir los datos de una tarjeta. Una tarjeta virtual de uso frecuente permite realizar este tipo de operaciones sin utilizar directamente los datos de la tarjeta física.
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Pagar una suscripción de streaming: Netflix, Spotify, plataformas de televisión, videojuegos y otros servicios digitales funcionan habitualmente mediante pagos periódicos.
Para estos casos puedes utilizar una tarjeta virtual de uso frecuente y establecer un límite mensual para tener un mayor control de este tipo de gastos.
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Pagar en aplicaciones de transporte: Las aplicaciones de VTC, taxis, alquiler de vehículos, patinetes o bicicletas son otro posible uso. Puedes asociar una tarjeta virtual de uso frecuente y separar los gastos de movilidad de los que realizas habitualmente con tu tarjeta principal.
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Pagar comida a domicilio: Las aplicaciones y páginas de comida a domicilio permiten asociar una tarjeta para realizar los pagos automáticamente. Una tarjeta virtual de uso frecuente puede servir para centralizar este tipo de gastos y establecer un límite mensual.
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Hacer una compra puntual en una web que no utilizas habitualmente: Si solo vas a realizar una compra concreta en una determinada web, la tarjeta virtual de un solo uso puede ser una opción práctica.
Creas la tarjeta por el importe que necesitas, realizas el pago y, una vez consumido el saldo, deja de estar activa.
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Pagar desde el móvil sin utilizar la tarjeta física: Las tarjetas virtuales de uso frecuente pueden incorporarse a Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay, lo que permite utilizarlas para pagar en comercios físicos acercando el teléfono al terminal de pago.
Así puedes llevar una tarjeta específica en el móvil sin necesidad de llevar el plástico contigo.
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Separar los gasto de un determinado presupuesto: Una tarjeta virtual también puede servir como herramienta de organización de las finanzas personales. Por ejemplo, puedes destinarla a ocio, suscripciones o compras online y establecer un límite mensual.
De esta forma, resulta más sencillo controlar cuánto gastas en cada categoría.
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Gestionar pagos recurrentes: Las tarjetas virtuales de uso frecuente también pueden utilizarse para suscripciones, domiciliaciones y otros pagos periódicos.
Además, puedes consultar sus movimientos y, según el tipo de tarjeta, encenderla, apagarla, bloquearla o modificar el límite desde los canales digitales de Bankinter. -
Retirar efectivo desde el móvil: Una tarjeta virtual de uso frecuente también puede utilizarse, en determinadas condiciones, para retirar efectivo en cajeros a través del móvil una vez incorporada a un servicio de pago móvil compatible.
Es una alternativa útil cuando llevas el teléfono contigo pero no la tarjeta física.
Conoce las tarjetas virtuales de Bankinter
Se trata de tarjetas que puedes generar a partir de tu tarjeta de crédito o débito Bankinter. Una opción para realizar compras online con mayor seguridad y con mejor control del gasto.
Tipos de tarjetas virtuales de Bankinter
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Tarjeta virtual de un solo uso: se crea para realizar un único pago electrónico. El importe cargado coincide con el de la compra y, una vez utilizado el saldo, deja de estar activa. Además, solo permanece activa durante unos minutos, el tiempo estimado para completar la operación.
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Tarjeta virtual de uso frecuente: permite realizar varios pagos, tanto online como en comercios físicos si se incorpora a Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay. También permite establecer un límite mensual y modificarlo cuando sea necesario.
Descubre las tarjetas virtuales de Bankinter