Andrés Iniesta ha anunciado este viernes su marcha del F.C. Barcelona. Tras más de 20 años al club, el histórico futbolista abandona la disciplina culé para pone rumbo a China. Un destino que es un secreto a voces. En este cambio no sólo influyen sus 33 años y los problemas físicos que ha arrastrado en las últimas temporadas. Esta decisión cuenta con un factor, puramente, empresarial.
Porque Iniesta es una leyenda de fútbol y una prometedor empresario del vino. Lo primero alimenta a lo segundo, sobre todo, en Asia. Desde 2010, el futbolista busca convertir a 'Bodega Iniesta' en una marca de reconocimiento mundial. Un negocio que está situado en su pueblo, Fuentealbilla (Albacete), y cuenta con el respaldo de los Iniesta Luján, su familia.
Iniesta ha levantado este imperio gracias, entre otros ingresos, a los más de 90 millones que ha ingresos de Barça en los últimos cinco años. Sin contar con sus salarios anteriores, ingresos publicitarios de empresas como Nike o Kalise, los derechos de imagen e ingresos generados por jugar y ganar con la Selección Española.
La bodega cuenta con cerca 20 trabajadores e importa el 65% de sus 1,2 millones de botella anuales a 35 países, según apunta a 'Bolsamanía'. La compañía supera los dos millones de euros de facturación anual. No obstante, los Iniesta todavía no han logrado hacer rentable este negocio. Sus últimas pérdidas anuales rondarían los 30.000 euros.
Por ello, Andrés Iniesta dará un impulso a la compañía con su nueva situación. Bajo el paraguas de la matriz Maresyterey, sociedad del futbolista dedicada a la gestión como los derechos de imagen de futbolistas, la explotación agrícola y del sector inmobiliario, el jugador buscará que Bodega Iniesta alcance los números verdes.
Por ello, pondrá rumbo a China. Uno de los principales mercados de Bodega Iniesta. Un país donde el jugador podrá seguir dedicado al fútbol, con un nivel de exigencia mucho menor, y donde podrá aprovechar para vender sus vinos. Según informaba El Mundo, junto con su acuerdo deportivo con su nuevo club, el cual se desconoce, existe un pacto comercial vinculado con el vino que le reportarán una ganancias de 180 millones de euros de aquí a 2021.
EN CHINA GUSTA EL VINO ESPAÑOL
Los vinos de Iniesta tienen viene a favor en este mercado. Y es que el vino español conquistó China hace tiempo. En 2017, las importaciones españolas al gigante asiático aumentaron un 43%, hasta los 134,4 millones de litros, cifra que marca un máximo histórico.Según Rafael del Rey, presidente del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) destaca que “España lo está haciendo muy bien en China: tanto a nivel de actividad comercial y distribución, como en el valor de sus vinos por su nivel y su prestigio”.
Según el presidente del OEMV, “los vinos españoles se venden en China porque son magníficos y porque los hay elegantes, caros y con una muy buena imagen y también hay otros muy competitivos en precio; tenemos todo el abanico posible”. Además, asegura que se liga la importación del vino español “con una imagen de país de gastronomía que lo hace todavía más atractivo”.
Andrés Iniesta cambia al Barça por el vino: el futbolista busca potenciar su negocio en China
27.04.2018
Autor: Web Financial Group S.A
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