Además de la recuperación del equilibrio exterior, de los avances en competitividad y de la estabilización en el empleo, creemos que hay otro factor relevante que apunta a una mejora en nuestra economía: el crédito.
Los últimos datos del Banco de España indican que se podría estar produciendo un punto de inflexión en la concesión de créditos.
El importe total de las nuevas operaciones de crédito estaría empezando a aumentar, especialmente en el caso de las sociedades no financieras (créditos a pymes, de hasta un millón de euros) y del crédito al consumo de los hogares. En estas dos partidas, la variación interanual encadenaría varios meses en terreno positivo con tasas de +6% y +16% de media, respectivamente, signo de la reactivación económica.
Hay que recordar que nuestra economía está altamente bancarizada (sólo las grandes compañías tienen acceso a otras fuentes de financiación) por lo que la evolución del crédito es un factor determinante en el desarrollo económico del país.
Ahora bien, la cartera de créditos totales seguirá en descenso dado que nos encontramos en una fase de desapalancamiento. El resultado neto seguirá siendo negativo ya que las amortizaciones superan el flujo nuevo de entrada.
Adjunto varios gráficos con la evolución de las nuevas operaciones de crédito desagregado en empresas/ familias y en las distintas partidas dentro de dichos apartados.
¡Algo se empieza a mover!
