Tan acostumbrados estamos al uso de las tecnologías para nuestras operaciones financieras que ya nos pasan desapercibidas sus enormes ventajas, sobre todo para la "generación digital" que ha nacido cuando ya estaban implantadas. A pesar de que la innovación es constante, nos sumamos a ella con absoluta normalidad.
En los países desarrollados el uso de las tecnologías digitales, no solo en el ámbito financiero, es como el aire que respiramos, algo de lo que no nos damos cuenta pero que es imprescindible para nuestras vidas. Pero eso no es así en muchos países del mundo.
Y no estamos hablando de porciones menores de la población mundial, sino de amplias capas de países muy poblados como la India, el África Subsahariana o buena parte de América Latina.
En esos países la incorporación al mundo digital aún está muy lejos de las cotas alcanzadas por los países de las economías avanzadas pero los estudios y experiencias que se han hecho al respecto son muy alentadoras respecto a los efectos benéficos que tiene el uso de las tecnologías digitales para mejorara las condiciones de vida de la población.
Nos referiremos al impacto positivo que el uso de las tecnologías digitales tiene en el ámbito financiero con algunos ejemplos, señalados en el informe “The Opportunities of Digitizing Payments” del Banco Mundial:
- los servicios digitales de ingresos y pagos reducen notablemente los costes de las transacciones,
- los registros contables son más fáciles y fiables que si se hacen en metálico,
- los pagos digitales hacen más eficaz y rápido el pago de las prestaciones estatales, y esto también es válido para las transacciones entre particulares,
- la privacidad de los remites y destinatarios del dinero aumenta notablemente,
- los delitos asociados al pago en efectivo, estafas, robos, disminuyen,
- la transparencia aumenta y hay menos probabilidades de "fugas" entre receptor y emisor,
- el uso de las tecnologías digitales incentiva el ahorro y propicia una educación financiera de cara a la compra de vivienda o a la previsión de los seguros adecuados para la vejez, que se incrementan notablemente por aquellos que usan las tecnologías digitales. Este fenómeno, al que podemos denominar "inclusión financiera", es determinante en el desarrollo económico de cualquier país o región,
- la productividad de los negocios aumenta,
- las redes electrónicas permiten una ampliación de la "comunidad" familiar lo que facilita la ayuda mutua cuando se presentan necesidades inesperadas,
- en muchas ocasiones el acceso a la digitalización financiera va asociado a seguros sobre la cosecha o, simplemente, les proporciona información meteorológica muy útil para sus economías de subsistencia,
- una de las circunstancias que los especialistas destacan con más énfasis es que el uso de la tecnologías digitales para las transacciones financieras contribuye a dar poder a las mujeres, normalmente relegadas en sus derechos cuando resultan ser, en muchas ocasiones, el alma que sostiene y vertebra a la comunidad de su entorno, más allá de lo que sería la familia clásica. La personalización y privacidad de las transferencias, cuando los destinatarios son mujeres, permite a éstas administrar los fondos de manera que se beneficie todo el grupo familiar eludiendo presiones para su derroche o uso particular no deseado de algún miembro de la familia, lo que es particularmente importante sobre todo en el caso de las ayudas sociales. La administración del dinero por parte de las mujeres se asocia a la mejora de la salud infantil y a mayores proporciones del gasto en alimentación y vivienda.
A pesar de los beneficios comprobados que hemos enumerado, pasar de un sistema de pagos en efectivo a uno digital tiene que superar varias barreras:
- la primera es que le sistema sea seguro y fiable. No pueden producirse retrasos injustificados, no se pueden producir fugas hacia los que no son los destinatarios reales y no se pueden producir brechas de seguridad,
- que exista interoperatividad entre los proveedores de servicios bancarios y otros proveedores de servicios. Diciéndolo llanamente, que uno pueda acudir a un comercio y pueda realizar sus pagos a través de una tarjeta u otro medio digitalizado,
- que el sistema financiero del país del que se trate tenga la infraestructura física necesaria para dar soporte al mundo digital, y no solamente en las ciudades sino también en el campo, ya que la mayoría de los a países de los que hablamos tienen una gran proporción de población rural. Lo que más se adecúa a esto último es el uso de móviles,
- y, por supuesto, que determinadas infraestructuras básicas, como la electricidad, lleguen a las zonas donde se encuentran las poblaciones que tantas ventajas pueden obtener de la digitalización financiera.
La incorporación al mundo digital puede tener una ventaja que en la historia ha sido común a muchos países que se han agregado tardíamente a los procesos de industrialización y desarrollo. Cuando lo hacen incorporan las tecnologías más modernas lo que les da una cierta ventaja con respecto a los países que tienen una infraestructura antigua. Es más fácil crear de la nada que primero esperar a que las instalaciones alcancen su obsolescencia y después crear.
Informe original: "Las oportunidades de digitalizar los pagos"
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