La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma de trabajar de las empresas a una velocidad inédita. Sin embargo, para María Paramés, directora de Personas, Comunicación Corporativa y Calidad de Bankinter, la tecnología por sí sola no será suficiente para diferenciar a las organizaciones. En una conversación en el podcast HR Inspirados, la directiva defendió que el futuro pertenecerá a las compañías capaces de combinar innovación, liderazgo y talento, y señaló tres capacidades que serán más importantes que nunca.
"La tecnología se puede copiar; cómo gestionas a las personas, no"
Aunque la revolución tecnológica está cambiando todos los sectores, Paramés sitúa la ventaja competitiva más difícil de replicar en la cultura de las organizaciones: la estrategia, la tecnología o la forma de comercializar los productos se pueden copiar; la manera de gestionar a las personas, no.
Esa idea explica también la conexión que establece entre gestión de personas y comunicación corporativa. Para Paramés, unir ambos mundos da consistencia y credibilidad a la cultura: permite que una compañía no solo piense y viva una forma de hacer las cosas, sino que también la comunique dentro y fuera de la organización.
Las tres habilidades clave del futuro
Durante la entrevista, Paramés reflexionó sobre cómo evolucionará el trabajo en un entorno donde cada vez será más fácil acceder al conocimiento y utilizar herramientas avanzadas de IA. En ese contexto, identificó tres capacidades que, lejos de perder relevancia, ganarán peso en los próximos años: pensamiento crítico, curiosidad y creatividad.
Para la directiva de Bankinter, estas habilidades permitirán a los profesionales interpretar la información, cuestionar las respuestas aparentemente evidentes, seguir aprendiendo y aportar ideas nuevas en un entorno de cambio permanente.
Una IA al servicio de las personas
Paramés explicó cómo Bankinter está impulsando su estrategia IA First, una iniciativa transversal, liderada por la CEO de Bankinter, Gloria Ortiz, y que involucra desde el Consejo de Administración hasta los propios empleados y que parte de una convicción clara: la IA debe permear en toda la estrategia de la entidad.
La directiva repasó algunas de las iniciativas ya puestas en marcha, como los programas de formación, la red de Champions de IA, el uso de Copilot o el concurso interno para reconocer agentes creados por empleados. Pero insistió en que el objetivo no es sustituir personas, sino ayudarles a desarrollar mejor su trabajo: Bankinter no está reduciendo puestos por la IA, sino apostando por un tándem persona-IA capaz de generar mayor productividad y mejorar las habilidades de cada profesional.
Ese impulso convive, no obstante, con una aproximación prudente. Paramés recordó que la IA también plantea amenazas y obliga a extremar el cuidado en ámbitos como la protección de datos o la confidencialidad, especialmente en una entidad regulada como un banco.
El liderazgo que marcará la diferencia
Más allá de la tecnología, Paramés destacó una idea: la importancia del liderazgo. Así, si tuviera que elegir un ámbito en el que le gustaría que Bankinter destacara especialmente frente a otras organizaciones, no hablaría de tecnología ni de productos, sino de la calidad de sus líderes
Su razonamiento se resume en que cuando una compañía está bien liderada y bien gestionada, el resto de elementos tienden a encajar mejor.
En su visión, los líderes tienen la responsabilidad de comunicar la estrategia, desarrollar a las personas y alinear a los equipos con los objetivos de la organización.
Talento sénior y talento joven: una combinación ganadora
Otro de los mensajes más claros de la entrevista fue la defensa de la diversidad generacional. Paramés reivindicó el valor de los profesionales sénior, fundamentales para construir equipos sólidos por su experiencia, por haber vivido crisis y por aportar la mirada de quien, como ella misma expresó, “ya ha jugado muchos partidos”.
Al mismo tiempo, destacó la aportación de las nuevas generaciones y puso en valor la incorporación de más de 1.000 jóvenes al banco durante los últimos cinco años. En su visión, tener talento diferente es una fortaleza.
Lejos de enfrentar generaciones, su apuesta pasa por combinar perspectivas distintas dentro de los equipos, aprovechando tanto la experiencia como la frescura y las nuevas formas de entender el mundo.
Aprender, medir y mejorar
La directiva también defendió la necesidad de mantener una actitud permanente de aprendizaje en un entorno que cambia constantemente. La clave, en su opinión, pasa por desarrollar pensamiento crítico para distinguir qué innovaciones aportan valor real y cuáles pueden quedarse solo en una promesa poco útil.
Por eso aboga por escuchar, experimentar y medir los resultados antes de adoptar cualquier tendencia tecnológica: estar abiertos a nuevas propuestas, apoyarse en partners cuando aporten conocimiento y, al mismo tiempo, focalizarse en lo que de verdad funciona en cada compañía.
Una visión que resume el enfoque que, en su opinión, debe guiar a las organizaciones en esta nueva etapa: aprovechar las posibilidades de la IA sin perder de vista aquello que seguirá marcando la diferencia: las personas.
Escuchar conversación completa en el podcast HR Inspirados