
La semana pasada estuvimos en el FINANCE FORUM de Valencia, en la sesión dedicada a la evolución de los pagos móviles en España (a través del uso de la tecnología móvil NFC - Near Field Communications).
Quizás habría que destacar que además de las empresas más directamente relacionadas con el pago móvil (bancos, operadores, Visa, Mastercard, la GSMA, comercios, procesadores, fabricantes…) hubo en las ponencias una importante representación del mundo del transporte (EMT de Madrid, Renfe, Agencia Valenciana de Movilidad, EMT de Murcia y Metro de Madrid ATM de Barcelona).
Y es que parece existir acuerdo en que una cartera móvil NFC de usuario debería contener al menos sus tarjetas móviles financieras y sus títulos de transporte, como punto de partida, considerando que estas son las aplicaciones que los usuarios utilizan de forma más frecuente. Respecto a las primeras (fuente: Juniper Research), se prevé que el número de usuarios de sistemas móviles de pago ascenderá a 2.500 millones en 2015. Y respecto a los segundos, podríamos quedarnos con la referencia de los 500 millones de usuarios / año de algún operador de transporte.
El uso de NFC es diverso y también permite a operadores de transporte aéreo, cadenas de hoteles o ayuntamientos lanzar servicios que harán más fácil la vida del viajero, o del ciudadano; pero si nos centramos en pagos y transporte NFC, que parecen estar cada vez más cerca de un lanzamiento comercial (¿2013 en determinadas áreas urbanas?), es obvio que la definición de un modelo de negocio sigue siendo una asignatura pendiente en nuestro país.
Este asunto debería ocupar gran parte de la agenda de los próximos meses, puesto que para aquellos proveedores de servicios financieros o de transporte que hayan realizado inversiones significativas, y ante el dilema de seguir invirtiendo o esperar, es precisamente la definición de este modelo de negocio la que serviría como elemento impulsor.
Aunque aún quedan unos pocos aspectos técnicos por superar, cabe pensar en que los dejemos atrás a lo largo de este año, de forma que el 2013 sea el año en el que los esfuerzos se concentren en la forma definitiva en la que cada proveedor de servicio quiere presentar este a sus clientes; porque al final la diferenciación de un servicio NFC móvil estará en la interfaz de usuario, en el uso de la multicanalidad, en la conveniencia, en el lanzamiento de una oferta atractiva para el cliente, en el modo en que este la perciba y en la universalidad del servicio (aunque este comience siendo regional).
Fotografía de Xraijs_ | Flickr