Invertir bolsa con gestor

Consejos para invertir en bolsa mediante un gestor


21.10.2020

Escrito por:


La inversión en bolsa está hoy al alcance de cualquier persona. Sin embargo, los inversores particulares no están autorizados a comprar y vender acciones por sí mismos en la Bolsa. Para comprar títulos de renta fija (bonos, obligaciones, letras) o títulos de renta variable (acciones), hay que elegir un intermediario:

  • Una agencia o sociedad de valores (AV o SV)
  • Una entidad de crédito (banco o caja)

Otra opción es pedir asesoramiento a gestores profesionales a los que, incluso, se les pueden delegar la gestión de una cartera donde hayan decidido colocar su ahorro. Eso sí, conviene recordar que toda actividad relacionada con los mercados de valores y con los fondos de inversión debe ser autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) –puedes  verificarlo en el registro público–.

Los gestores de inversiones compran, venden y administran fondos de renta variable y de renta fija, valores y acciones, depósitos en efectivo y divisas, o propiedades inmobiliarias, en nombre de clientes que buscan el mejor rendimiento posible para su inversión, en concordancia con el riesgo que aceptan correr.

Sociedades Gestoras de Carteras (SGC)

La gestión de carteras la pueden realizar tanto las sociedades como las agencias de valores, y también por un tercer tipo de empresa de servicios de inversión: las sociedades gestoras de carteras (SGC). Estas entidades sólo están autorizadas a gestionar carteras de inversión de acuerdo con los mandatos expresos que les den los inversores y a ofrecer asesoramiento tanto a empresas como a inversores.

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Fuente: CNMV.

Las sociedades gestoras de carteras (SGC) se encargan de gestionar el patrimonio que los clientes les hayan encomendado, siguiendo los criterios generales de inversión que estos les hayan marcado, pero no pueden ofrecer otros tipos de servicios de inversión como la transmisión de órdenes, o el depósito de valores (ver cuadro).

Al firmar un contrato de gestión de carteras, el contenido de ese contrato marca la actividad que la entidad realizará para el cliente. Por lo tanto, muy importante leer detenidamente el contrato que firma con la sociedad que le gestiona su cartera y comprobar que en él se precisan cuáles son tus preferencias de riesgo y los objetivos que tienes respecto a su inversión.

Los gestores deberán invertir el patrimonio de cada cliente según su mejor juicio profesional, pero siempre dentro de los criterios generales de inversión del contrato.

El gestor debe tener en cualquier momento identificados cuáles son sus valores, su efectivo y las operaciones en curso, no pudiendo mezclarlas con las de otros clientes o con las de la sociedad gestora. Por ello, las cuentas de los valores y del efectivo deberán estar identificadas en el contrato o en sus anexos. Estas cuentas deben ser individuales y a nombre del cliente.

Si bien muchos clientes valoran la coinversión, es decir que el gestor invierta sus ahorros en aquello que recomienda.

Los servicios de inversión conllevan unos costes para el inversor, que se deben tener en cuenta. Los clientes reciben  junto con los documentos contractuales una copia de las tarifas aplicables a sus operaciones y de los gastos que son repercutibles. Y aquí un consejo: una alta tasa de rotación, y por lo tanto muchas transacciones, aparte de que implica pérdidas y comisiones está en el polo opuesto con la idea a largo plazo que encaja con la inversión.


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