El objetivo principal es conseguir la mayor rentabilidad posible en base a criterios de análisis fundamental y está pensado para inversores que deseen maximizar dicha rentabilidad sin un control específico del riesgo.
El método de inversión utilizado prioriza la obtención del máximo beneficio sin establecer un determinado límite de riesgo. La toma de decisiones se basa en criterios de análisis fundamental macroeconómico, geográfico y sectorial, siendo el estudio de la coyuntura de mercados el principal elemento de decisión para los gestores, intentando aprovechar las mejores oportunidades que surjan en cada momento.
Al tratarse de una gestión activa, el gestor puede añadir o eliminar activos en las carteras en cualquier momento.
Este estilo de gestión está altamente recomendado para inversores que deseen conseguir la mayor rentabilidad posible de sus inversiones en base a criterios de análisis fundamental.
Está disponible para:
Fondos de inversión o
Valores. Dentro de cada una de estas dos modalidades, nuestros gestores siempre le asignarán la cartera que mejor se ajusta a su perfil inversor.