Órdenes Stop: sesión práctica.
Sesión práctica de aplicación de las Órdenes Stop.

¿Cuándo utilizar las órdenes stop?
Las órdenes stop son especialmente recomendables cuando no es posible seguir de forma continua la evolución del mercado y se quiere proteger la inversión ante posibles caídas del precio. Permiten automatizar la toma de decisiones y actuar a tiempo si el mercado se mueve en contra de nuestra posición.
Además, combinadas con una estrategia bien definida y teniendo en cuenta el contexto del mercado, las órdenes stop ayudan a gestionar la inversión de forma más disciplinada, evitando situaciones inesperadas cuando no se puede supervisar la cartera de manera activa.
Además, combinadas con una estrategia bien definida y teniendo en cuenta el contexto del mercado, las órdenes stop ayudan a gestionar la inversión de forma más disciplinada, evitando situaciones inesperadas cuando no se puede supervisar la cartera de manera activa.
Ejemplo de una orden stop: Imaginemos que has comprado acciones a un precio de 15 € y decides que no quieres asumir una pérdida superior a 1 € por acción. En este caso, puedes establecer una orden stop en 14 €.
Si el precio de las acciones alcanza ese nivel, la orden se activa automáticamente y se lanza una orden de venta al mercado. Las acciones se venderán entonces al mejor precio disponible en ese momento, limitando así la pérdida según el umbral que habías definido previamente.
¿Cuándo se activa una orden stop?
Una orden stop se activa cuando el precio del valor alcanza el nivel de cotización que se ha definido previamente al dar de alta la orden. En ese momento, y al cumplirse la condición establecida (precio mayor o igual, o menor o igual), se lanza automáticamente la orden de compra o de venta correspondiente.
Es importante tener en cuenta que, en valores con poca liquidez o escaso volumen de negociación, donde las operaciones no se cruzan de forma continua, la activación puede no producirse de manera inmediata, incluso aunque el precio teórico ya haya alcanzado el nivel fijado. Esto se debe a que la orden solo se activa cuando existe una cotización efectiva en el mercado.
A continuación, lo explicamos de forma más sencilla mediante varios ejemplos.
Ejemplo de orden stop de compra
Tipo de orden: Compra
Precio límite: 34 €
Plazo de validez: Fin de mes
Precio límite: 34 €
Plazo de validez: Fin de mes
Condición de activación: Mayor o igual
Precio de activación: 33 €
Imaginemos que el valor presenta un nivel de soporte en 33 € y que el objetivo de venta posterior se sitúa en 37 €. En este escenario, puede ser interesante colocar una orden stop de compra con activación en 33 € y un precio límite de 34 €.
De este modo, cuando el precio alcance o supere los 33 €, se activará automáticamente una orden de compra limitada a 34 €, asegurando que la compra se realice dentro de ese rango y dejando margen para una posible revalorización.
Ejemplo de orden stop de venta
Tipo de orden: Venta
Precio límite: 14 €
Plazo de validez: Fin de mes
Condición de activación: Menor o igual
Precio de activación: 15 €
Supongamos que el valor se encuentra cerca de una resistencia en 15 €. En este caso, puede resultar conveniente fijar una orden stop de venta con condición de activación en 15 € y un precio límite ligeramente inferior, por ejemplo 14 €.
Cuando el precio alcance o baje de los 15 €, se activará automáticamente una orden de venta limitada a 14 € por el número de títulos indicado, protegiendo la posición ante una posible caída.
Ejemplo de orden stop loss
Tipo de orden: Venta
Precio límite: 43 €
Plazo de validez: Fin de mes
Condición de activación: Menor o igual
Precio de activación: 45 €
Imaginemos que tienes en cartera 15 acciones compradas a 50 €. Tras analizar el mercado, decides que quieres vender si el precio baja de 45 €, pero sin asumir una pérdida superior a 7 € por acción.
Para ello, puedes establecer una orden stop loss con activación en 45 € y un precio límite de 43 €. Si el valor alcanza ese nivel, la orden se activará automáticamente y se intentará vender las acciones al mejor precio posible dentro del límite marcado, ayudando a controlar las pérdidas según el riesgo definido previamente.